viernes, 31 de enero de 2014

GUBERNAMENTALIDAD Y BIOPOLïTICA








Escrito por Luis Roca Jusmet




El tema de la gubernamentalidad ocupa el curso que dió Foucault en1977-8 . En todo caso podría incluirse dentro de la genealogía del poder, pero con reservas. En el curso 1976-7 Foucault analiza el macropoder frente a los análisis anteriores del micropoder. Lo hace con el seminario En defensa de la sociedad. Pero este seminario es el inicio de un cambio en su concepción del poder que se concretará en el seminario citado anteriormente ( Seguridad, población y territorio) y en el posterior : el nacimiento de la biopolítica.

La gobernamentalidad es un problema que aparece en las discusiones políticas que se dan entre mediados del siglo XVI y finales del XVIII. Se presenta en cuatro frentes : el gobierno de uno mismo; el gobierno de las almas y las conductas; el gobierno de los niños y el gobierno del Estado.

El gobierno del Estado se entiende como administración económica, como administración de bienes, siguiendo el modelo familiar. Se trata de gestionar las poblaciones.

La soberanía se reorienta de otra manera, como gestión de la población a través de la disciplina. Está centrada esta gestión en los dispositivos de seguridad.

La gubernabilidad es, entonces, un conjunto de instituciones, procedimientos y tácticas ( análisis, cálculos) cuya finalidad es gestionar de manera adecuada la población.

El Estado Moderno se constituye a partir de tres ejes. Por una parte, desde una base jurídica a partir de la sociedad feudal. Por otra, administrativa, como un sistema de reglamentos y disciplinas que abarcan unas fronteras. El tercero sería justamente el que hemos nombrado, el gobierno d ela población. Este gobierno tiene como base el poder pastoral cristiano, el poder diplomático-militar y la policía.

El seminario siguiente, complementario del anterior, está dedicado a la biopolítica. Foucault define la biopolítica como la "forma en que, a partir del siglo XVIII, se han intentado racionalizar los problemas que plantea el gobierno de las poblaciones." Lo hace a través de la salud, la higiene, la longevidad la natalidad, el tema racial."

Hay una vinculación de la biopolítica con el liberalismo, con la racionalidad política del liberalismo. Es una práctica sistemática de racionalización política. Se trata de maximizar los objetivos optimizando los recursos, disminuyendo los costes. Pero esta idea es paralela a la del gobierno mínimo. Hay que minimizar la acción del gobierno para conducir las conductas. Esto implica una reflexión crítica sobre la práctica gubernamental. El liberalismo es una especie de instrumento crítico de sí mismo como gobierno. Hay que replantearse constantemente como se gobierna. Es una función ambivalente y, de hecho, contradictoria, porque es a la vez legitimadora y crítica, como se ve claramente en el liberalismo del S.XVII-XIX, por ejemplo con Bentham.

Podemos relacionar estos seminarios con un artículo que es la transcripción de una conferencia que dio en Tokio en 1978 con el título de "La filosofía analítica de la política". Hay aquí varias reflexiones interesantes. La primera es la relación que establecen entre filosofía y política al presentar a la filosofía, en sus inicios, como un movimiento antidespótico. Habla de Solón, de Platón o de los cínicos como de las tres formas en que se manifiesta este antidespotismo. Como ciudadanía, como asesoramiento del príncipe o como distancia crítica. El filósofo no es el legitimador del Estado, como Confucio en China, el que describe y prescribe el orden político y social como institución total. Esto ocurre, según Foucault, hasta la Revolución francesa y Rousseau.

sábado, 25 de enero de 2014

EL CUIDADO DE SI CONTRA LA PSICOLOGIA HUMANISTA




Escrito por Luis Roca Jusmet






Michel Foucault, como es sabido, orienta sus últimas investigaciones hacia lo que él llama el cuidado de sí. Es una propuesta ética, entendiendo la ética como la práctica de la libertad. Es también un intento de entender como la verdad transforma al sujeto. La sociedad moderna plantea un saber que es ajeno al sujeto. A Foucault le interesa, un cambio, una verdad transformadora. Una verdad que tenga una dimensión ética. Pero no porque sea la aplicación de un saber sino porque esta verdad es en sí transformadora de la mirada, la actitud y la conducta del propio sujeto. Foucault vuelve a los antiguos para aprender de ellos en este sentido, no para repetirlos.

En una entrevista le preguntan a Foucault si, finalmente, no está planteando lo mismo que la psicología humanista. La psicología humanista es una corriente de psicología que apareció en EEUU en los años sesenta como una opción transformadora del individuo, como una propuesta de crecimiento personal y autorrealización. Foucault siempre mantuvo una postura radicalmente crítica contra cualquier formulación de humanismo, que siempre le pareció tramposa. Su escepticismo crítico le mantuvo también siempre alejado de este tipo de propuestas. En la entrevista Foucault dice que el trabajo interior que ha acabado defendiendo, las tecnologías del yo que reivindica no tiene que ver con este tipo de planteamientos. Lo que le diferencia radicalmente es que, a diferencia de estos, Foucault no busca la autenticidad. La crítica de la autenticidad también le permite desmarcarse de otro de sus enemigos : Jean-Paul Sartre.

lunes, 13 de enero de 2014

LAS TECNOLOGÍAS DEL YO




 Luis Roca Jusmet

En los últimos años de su vida uno de los temas centrales de Michel Foucault es el del "cuidado de uno mismo". El término francés es el de souci de soi. Epimelesthai sautou sería el significante griego originario. El término puede traducirse de varias maneras en español : inquietud de sí, preocupación de sí, cuidado de sí. Aunque normalmente se traduce por inquietud de sí no me parece una opción adecuada. No me lo parece porque a lo que se refiere Foucault es a una actitud que se traduce en unos ejercicios y unas prácticas. No es "preocuparse", es "ocuparse". Pero tampoco es una inquietud. La palabra inquietud en el sentido que le damos actualmente tiene que ver con desasosiego. Y justamente el sentido de Foucault es el contrario.
Hay un primer texto que se refiere al cuidado de uno mismo que es el de la transcripción de seis seminarios que dió el filósofo francés en la Universidad de Vermont ( Canadá) en otoño de 1982. El año 1988 fueron publicados por la editorial de la Universidad de Massachussets.
El texto comeinza planteando que las prohibiciones sexuales ( tema del que se ha ocupado últimamante Foucault) están relacionadas con el tema de la verdad, el decir la verdad sobre uno mismo. La prohibición  conlleva la confesión y, por lo tanto, el imperativo de hablar. El sujeto debe descifrarse a sí mismo: el ascetismo conlleva la verdad.

miércoles, 1 de enero de 2014

EL GOBIERNO DE SI Y EL GOBIERNO DE LOS OTROS



El gobierno de sí y de los otros

Michel Foucault

Edición de François Ewald y Alessandra Fontana
Traducción de Horacio Pons
Madrid : Akal, 2011
 Escrito por Luis Roca Jusmet

Nos encontramos frente a la publicación de uno de los últimos y más interesantes seminarios de uno de los más importantes filósofos del siglo XX. Se trata de una transcripción rigurosa y contrastada del seminario que dio Foucault el curso 1982-3 en el Collège de France. Es el penúltimo que dio antes de su muerte y hay que entenderlo como un complemento del anterior, que estaba más referido al gobierno de sí ( La hermenéutica del sujeto). El que nos ocupa ( a pesar del título) tiene relación exclusivamente con el gobierno de los otros, continuado por el último seminario ( El gobierno de sí y de los otros : el valor de la verdad).
  Esta centrado en la parrhesia, que es un término griego al que, hasta estos seminarios, no se le había prestado demasiada importancia. Puede traducirse como el coraje de decir la verdad al que manda, entendido básicamente en el contexto de la política. Es la capacidad y la necesidad de interpelar al poder con la verdad, asumiendo el riesgo que ello implica. No hay que olvidar, tampoco, el marco global de la teoría foucaultiana en que se inscribe el seminario: la relación entre la subjetividad y la verdad. Esta problemática se considera la tercera y última abordada por Foucault, después de la arqueología del saber y de la genealogía del poder. Foucault mantiene, de todas maneras, que la relación entre la subjetividad y la verdad ha sido el hilo conductor de toda su obra.

LUIS ROCA JUSMET : CONTRA EL MULTICULTURALISMO






Escrito por Luis Roca Jusmet


  Criticar el multiculturalismo significa problematitzar dos cuestiones : En primer lugar la operatividad teórica de la noción de multiculturalidad para entender la sociedad contemporánea. En segundo lugar la propuesta política que hay detrás de la defensa del multiculturalismo.

  Pero voy a  aclarar cuál es la perspectiva a partir de la que orientaré la reflexión crítica, puesto que sólo podemos hacer una crítica si tenemos un criterio y quiero que éste sea explícito. Esta perspectiva es filosófica, lo cual quiere decir para mí que está orientada por la investigación de la verdad y del bien, sin mayúsculas ( no pueden tener un carácter absoluto) pero con determinación, es decir, sin perderse en un relativismo que acaba diluyendo cualquier afirmación. Hay un primer criterio epistemológico que es lo del realismo crítico, que por cierto formula muy bien uno de los autores que inspiran este texto, que es Kwame Antonthy Appiah. Este filósofo considera que aunque hay que mantener la idea de una realidad independiente del conocimiento, es la naturaleza del tema del cual hablamos el que nos trae a una posición realista o nominalista. y que justamente el problema de las identidad hay que abordarlo de manera nominalista. Y es nominalista en el sentido que, al margen de que nuestra identidad individual es real, todas las otras identidades ( las particulares y las universales) se basan en clasificaciones que son posibles pero no son necesarias. Es decir, que sin ser arbitrarias, sí son convencionales ( son productos del acuerdo, aunque estén basados en elementos comunes que representan propiedades reales ) pero con elementos subjetivos ( porque en última instancia hay un elemento fundamental en las identidades colectivas que es el de la identificación).
  En la perspectiva de la moral y la política, dice Appiah, también hay que mantener un cierto realismo, en el sentido de afirmar la existencia de elementos comunes incuestionables. La buena convivencia ( que es, creo, el objetivo de la moral y la política) se tiene que garantizar a partir del respeto y de unas normas que la posibiliten. Pero esto no se tiene que plantear en términos de valores porque estos principios universales no tienen que depender de ellos, puesto que son los que los posibilitan. El que hay que dejar claro es que estos principios comunes son concretos en el sentido que es a lo largo de la historia que se van cristalizándose. C
 Creo que lo hacen a través del respeto ( en la moral) y la democracia ( en la político). Considero inadecuada una moral que no se base en el respeto al otro, puesto que en caso contrario podemos hablar únicamente de una ética como sistema de valores ( tal como puede plantear Nietzsche, por ejemplo ) pero no de una moral, que siempre hace falta que esté orientada hacia el reconocimiento del otro y a las obligaciones que ello implica. Cómo dice el interesante y poco conocido filósofo francés Marcel Conche la moral debe ser universal mientras que la ética es particular y singular. La moral de los derechos del hombre es el absoluto moral de nuestra época porque hemos decidido intersubjectivamente que lo sea, no porque tenga un fundamento objetivo.. Del mismo modo no puede haber política sin democracia, como muy bien nos ha mostrado Jacques Rancière, puesto que si por política entendemos la acción pública, la intervención del pueblo transformado en ciudadano, sin democracia lo único que tenemos es un orden jerárquico y un sistema policíaco que lo mantiene.
Aquí hay que entender que, como dice Amatya Sen la democracia se tiene que entender no como un sistema político formal inventado por Occidente sino también como una conquista histórica de raíces mundiales, basada en la deliberación pública como premisa por las decisiones políticas.

LA BIOPOLÍTICA Y LA NOCIÓN DE "PERSONA"


Reseña de
El dispositivo de la persona
Roberto Expósito
( Traducción de Heber Cardoso)
Buenos Aires, 2011


  Escrito por Luis Roca Jusmet

Roberto Expósito, poco conocido en nuestro país, es un filósofo italiano que me parece muy interesante. Poco a poco se van traduciendo al español sus libros, no por voluntad de nuestras editoriales sino por iniciativa. Profesor de Historia de las Doctrinas Políticas y Filosofía Moral en Nápoles puede considerarse uno de los que han desarrollado de una manera más fecunda el concepto de la biopolítica. Influenciado por Foucault pero no seguidor suyo, como corresponde a un pensador que piensa por sí mismo y que no es seguidor de nadie. El libro que nos ocupa es breve pero muy denso. Es un libro de filosofía, que el autor define como el desmontaje de las opiniones corrientes. La filosofía tiene entonces una función crítica, una interrogación radical sobre lo que aparece como evidente, como familiar. Estaría, por tanto, dentro de lo que puede entenderse como un trabajo sobre los significados de las palabras, es decir conceptos. Como ya señaló de una manera muy acertada Gilles Deleuze la filosofía no formula proposiciones sino que es creadora de conceptos. Se trata de analizar y de transformar los conceptos existentes en la medida que cada concepto es una determinada manera de organizar nuestra percepción, comprensión y valoración de las cosas. Roberto Expósito se dedica, en los dos artículos que contiene el libro ( "Biopolítica y filosofía de lo impersonal" y "el dispositivo de la persona") a elaborar una genealogía de esta noción.


LA SERVIDUMBRE VOLUNTARIA EN EL NEOLIBERALISMO

  Escrito por Luis Roca Jusmet


 

Tratado de la servidumbre liberal. Análisis de la sumisión.
Jean-León Beauvois
Ed. La Oveja Roja, Madrid, 2008
270 páginas

 
Este es un libro de psicología social crítica muy interesante. Presenta una serie de estudio hilvanados entre sí de una manera muy coherente. Tiene además un excelente prólogo del siempre estimulante Slavoj Žižek, una muy útil introducción de dos colaboradores del autor y una conclusión política muy interesante, escrita por el autor para la traducción española, diez años después de la publicación en francés.
 El libro presenta tres hipótesis referidas de lo que el autor llama la psicología ordinaria, la libertad ordinaria y el ejercicio ordinario del poder, donde las dos primeras se constituyen en creencias sociales que legitiman la tercera. El autor analiza la utilización del término personalidad como supuesta causa psicológica interna de la conducta, ilusión que para él  responde a la ideología liberal hegemónica. para Beauvois  la mayoría de las veces la causa de nuestro comportamiento es externa y es debida, para ser más precisos, a la presión de los condicionamientos sociales. Hay que diferenciar, nos dice certeramente, entre determinación y significación del comportamiento. Es decir, entre lo que separa los procesos reales causantes de lo que hacemos de los elementos socio-cognitivos que lo justifican.

DE LA SOCIEDAD DISCIPLINARIA A LA SOCIEDAD DEL CONTROL

 
  

Escrito por Luis Roca jusmet

 Al final de su vida, en 1990, Gilles Deleuze escribió un breve y lúcido texto llamado "Post-scriptum sobre las sociedades de control". La idea básica es que hemos pasado de sociedades disciplinarias a sociedades de control. Su amigo Michel Foucault había descrito muy bien estas sociedades disciplinarias, que habían aparecido en el Siglo XVIII y XIX. Eran sociedades basado en la vigilancia y el castigo a través del encierro : la família, la escuela, la fábrica, el ejército. Para Foucault eran la continuación de las sociedades soberanas, donde el poder era del señor y lo imponía por la fuerza. Pero el mismo Foucault ya empezó a desarrollar en sus últimos seminarios esta idea de sociedades de control. En Gran Bretaña, unos sociólogos ingleses, cuyo representante más importante es Nikolas Rose, han elaborado brillantes trabajos en esta líneas.

   Deleuze hace una historia de la transición sobre el paso de la sociedad disciplinaria a la sociedad de control.
 Señala, de entrada, que de lo que está hablando es de lo que ocurre en la sociedad moderna, es decir, capitalista y que afecta a una cuarta parte de la población. El resto ni es disciplinado/encerrado ni es controlado. Sobrevive, si puede, frente a la violencia de los poderosos. 
 La soberanía del señor, la disciplina del padre/empresario/profesor/jefe pueden ser más o menos duros pero todas son formas de dominio. Utilizo aquí la palabra dominio y no la de  poder, siguiendo en esto el planteamiento del último Foucault respecto a las relaciones de poder. Foucault se pasó buena parte de su vida analizando el poder como relación en los diversos ámbitos de la sociedad. Al final reconoció que el poder estaba en todas partes y queno era necesariamente malo. Planteó entonces que sí lo era cuando se transformaba en relación de poder que tenía un sentido absoluto porque establecía una jerarquía cerrada. 

BIOPOLITICA Y MEDICINA MODERNA





 Escrito por Luis Roca Jusmet

    Este artículo establece una primera hipótesis que plantea que la medicina científica se ha ido convirtiendo en una medicina tecnológica que ha olvidado al sujeto portador de la enfermedad hasta convertirlo en un cuerpo-objeto.

     La segunda hipótesis es que este itinerario es solo uno de los posibles de la medicina científica y que ésta no es incompatible con una relación subjetiva entre médico y paciente. Esta reflexión me parece necesaria y urgente porque un sector importante de los pacientes que recurren a las llamadas medicinas alternativas lo hacen en muchos casos porque encuentran en este ámbito a alguien que les escuche como sujetos enfermos y no como portadores anónimos de una enfermedad. La Medicina científica es la medicina hegemónica de la sociedad moderna y se fundamenta en el paradigma positivista, que considera la ciencia como la única forma válida de conocimiento. Pero también la Medicina. Como otras ciencias, construye una historia mítica para darse coherencia y publicidad. Y transforma lo que es un proceso complejo, influenciado por el azar y la lucha de diferentes sectores de la comunidad científica, en una historia lineal de carácter imaginario. En el origen de esta historia se señala a Hipócrates como el fundador de esta Medicina científica, pero en realidad la medicina hipocrática no era muy diferente de otras medicinas tradicionales ,como la india o la china, ya que todas tenían un carácter empírico y una racionalidad propia basada en unos principios de carácter especulativo. De esta forma Hipócrates es el mito fundacional a partir del cual se constituye el Orden Médico como un discurso normativo que garantiza un ejercicio de poder. Y esto sucede a partir de la cohesión de una serie de colectivos heterogéneos : ( algunos filósofos presocráticos, los sacerdotes de Esculapio y los cuidadores de los gimnasio) que pasan a constituir un orden cerrado y jerárquico. Orden con un cierto aire iniciático, y a que a través de un juramento ( el hipocrático) se sellará una cohesión interna y una fidelidad que investirá a los médicos de un mandato por encima de las leyes positivas de las sociedades y de los individuos. Hipócrates adquiere así el estatuto de Padre simbólico de la Orden, en la que cualquiera que es investido se inscribe en una línea de filiación que no tiene solo el carácter de transmisión de un saber sino también el de una ética.
     Este proceso posibilitará también una identificación imaginaria, que es el del mimetismo del iniciado con esta imagen idealizada del médico.

EL GOBIERNO DEL YO EXPRESIVO



Reseña del libro

Tras la autoestima. Variaciones sobre el yo expresivo en la modernidad tardía

Francisco Vázquez García

Donosita-San Sebastián : Garkoa, 2005



Escrito por Luis Roca Jusmet




 El objetivo del escrito queda bien precisado al final del libro : "Este trabajo ha querido contribuir, desde la perspectiva de una ciencia social crítica, al reconocimiento reflexivo del impensado terapéutico que atraviesa hoy nuestra experiencia moral." Anteriormente señala : "la filosofía solo puede ejercer el papel que siempre le ha correspondido como arte de la existencia, como manera de esculpir formas de vida buena si es capaz de considerar críticamente estos lenguajes, estas técnicas y los tipos de subjetividad que producen. De no acometer estas tareas la filosofía corre el peligro de convertirse en una "tecnología del yo" de recambio dentro del variopinto mercado actual de las terapias de la subjetividad, con el consiguiente menoscabo de su autonomía y la invasión del campo filosófico por una pléyade de nuevos salvadores de la humanidad." Habla de ciencia social crítica y también de filosofía. Me parece perfecto, porque pienso que hay que volver a restablecer este vínculo. La sociología se constituyó como ciencia emancipándose de la filosofía, cayendo en el mito positivista de la separación radical de la ciencia y la filosofía. De esta forma la ciencia social sería objetiva y neutral y lo demás ("la filosofía") serían simples opiniones subjetivas. Como ha recordado muy certeramente el gran sociólogo Immanuel Wallernstein la ruptura entre las dos culturas (la científica y la humanista) fue el origen de una gran deriva. Es en la práctica teórica ( como diría Althusser) como encontraremos la vía para el reencuentro entre ciencia y filosofía. Este libro está en el buen camino : " Se ha intentado enriquecer la historia filosófica de la subjetividad con las aportaciones de otras ciencias sociales." No es de otra manera, porque sabe encontrar el punto de encuentro ajustado. Apunta a una línea de trabajo muy interesante, sobre lo que él llama "la subjetividad expresiva". Intentaré resumir sus sugerentes hipótesis, pero antes quiero comentar su método. Lo que hace el autor del libro es cruzar varias tradiciones diferentes en un encuentro que resulta muy productivo conceptualmente.
 Por una parte la hermenéutica de Charles Taylor y Paul Ricoeur. Por otra las teorías de sociólogos teóricos como Anthony Giddens y Ulrich Beck. Finalmente los estudios genealógicos de inspiración foucualtiana sobre el sujeto y la gobernabilidad de la escuela de sociología inglesa crítica que encabeza Nikolas Rose. Las tres tendencias son muy heterogéneas, tanto en su metodología como en sus planteamientos. Es mérito de Francisco Vázquez el esfuerzo por pensarlas conjuntamente y no entrar en eclecticismos confusos.

¿ Cuales son las hipótesis que defiende como línea de trabajo el autor del libro ?

CONTRA LA AUTOESTIMA

Escrito por Luis Roca Jusmet

 El término autoestima no me gusta. Autoestima quiere decir quererse. ¿ Quién se quiere y quién no se quiere ? Es difícil de decir, a veces la autocompasión es una forma de quererse... En todo caso podría significar querer la imagen propia con lo cual nos remite al peligroso mundo del narcisismo. Sociólogos brillantes como Richard Sennett ya nos han advertido de su naturaleza destructiva

 
  


 Al margen de que si consideramos la autoestima como un valor nos equivocamos : tan nefasto puede ser el defecto como el exceso, que llevaría a la arrogancia, la soberbia y la vanidad. Prefiero hablar de respeto y de reconocimiento, que es una posición ética con respecto a uno mismo y con respecto al otro.

LA PSICOLOGIA COMO IDEOLOGIA


https://encrypted-tbn2.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcSZU8u7vRkoniz5ugtduomfGlKz7bDRrPBRXovxOLp_ki8yW0ayQw


Escrito por Luis Roca Jusmet

         Reseña de

   La psicología como ideología. Contra la disciplina
    Ian Parker
  ( Traducción de Ángel Gordo)
   Madrid : Los libros de la Catarata, 2010

 Este es un libro imprescindible para la psicología crítica, es decir, para la psicología que es capaz de cuestionar el paradigma de la psicología académica y su función social. Su título original es Revolución en psicología. El cambio de título en la traducción siempre es cuestionable, pero aquí
lo que me parece que sobra es el subtitulo : Contra la disciplina. Sobre todo porque me parece que la función esencial de la psicología tiene a ver con las sociedades del control más que con las sociedades disciplinarias. El poder psiquiátrico era el que a través del encierro asumía un papel  clave en la sociedad disciplinaria. Pero me parece que es hoy el psicólogo, sobre todo a través de la terapia cognitivo-conductual el que se dedica al control, mucho más indirecto y sutil pero por esto mismo más efectivo. Sobre todo porque tomos somos clientes potenciales del psicólogo, que nos marcará la norma a partir de un ideal de persona. El lúcido, riguroso y comprometido Ian Parker lo ha señalado en otro escrito.