jueves, 28 de junio de 2018

DE LA SOCIEDAD DISCIPLINARIA A LA SOCIEDAD DEL CONTROL

 
  

Escrito por Luis Roca jusmet

 Al final de su vida, en 1990, Gilles Deleuze escribió un breve y lúcido texto llamado "Post-scriptum sobre las sociedades de control". La idea básica es que hemos pasado de sociedades disciplinarias a sociedades de control. Su amigo Michel Foucault había descrito muy bien estas sociedades disciplinarias, que habían aparecido en el Siglo XVIII y XIX. Eran sociedades basado en la vigilancia y el castigo a través del encierro : la família, la escuela, la fábrica, el ejército. Para Foucault eran la continuación de las sociedades soberanas, donde el poder era del señor y lo imponía por la fuerza. Pero el mismo Foucault ya empezó a desarrollar en sus últimos seminarios esta idea de sociedades de control. En Gran Bretaña, unos sociólogos ingleses, cuyo representante más importante es Nikolas Rose, han elaborado brillantes trabajos en esta líneas.

   Deleuze hace una historia de la transición sobre el paso de la sociedad disciplinaria a la sociedad de control.
 Señala, de entrada, que de lo que está hablando es de lo que ocurre en la sociedad moderna, es decir, capitalista y que afecta a una cuarta parte de la población. El resto ni es disciplinado/encerrado ni es controlado. Sobrevive, si puede, frente a la violencia de los poderosos. 
 La soberanía del señor, la disciplina del padre/empresario/profesor/jefe pueden ser más o menos duros pero todas son formas de dominio. Utilizo aquí la palabra dominio y no la de  poder, siguiendo en esto el planteamiento del último Foucault respecto a las relaciones de poder. Foucault se pasó buena parte de su vida analizando el poder como relación en los diversos ámbitos de la sociedad. Al final reconoció que el poder estaba en todas partes y queno era necesariamente malo. Planteó entonces que sí lo era cuando se transformaba en relación de poder que tenía un sentido absoluto porque establecía una jerarquía cerrada. 

LAS REDES DEL PODER




Escrito por Luis Roca Jusmet

El año 1976 Michel Foucaut da una conferencia en la facultad de Filosofía de Bahía, en Brasil, que titulo Les maillons du pouvoir, que quiere decir literalmente las mallas del poder. Es un texto interesante porque el filósofo francés está totalmente inmerso en la problemática del poder y a punto de desplazar sus problemáticas de estudio del micropoder al macropoder. La conferencia, que fue publicada el año 1981, formula, por una parte, la concepción global del poder que Foucault siempre mantuvo, y por otra recapitula sobre sus estudios de micropoder ( hospitales, ejército, escuela, prisiones). Es también el momento en que ampliará su análisis de la sociedad disciplinaria a otros mecanismos más indirectos de la sociedad moderna.
Hay en el texto una primera reflexión sobre la insuficiencia de la concepción del poder en la tradición occidental. La empieza con el psicoanálisis y la dicotomía establecida por Freud entre instinto/cultura. La cultura tiene así un aspecto represivo que limitará y descabezará el impulso instintivo. Foucault reconoce que algunos psicoanalistas posteriores ( Klein,Winnicott, Lacan) han enriquecido y matizado mejor la cuestión, al entender la represión como un mecanismo de la pulsión y que de la carencia que produce aparecerá la falta que dará origen al deseo. El deseo será entonces un producto de la represión. La misma pulsión será el resultado de la interacción entre el cuerpo y la ley. Pero así y todo lo que se modifica es la concepción del deseo, no la del poder. El poder sigue vinculado a la fuerza negativa de la ley. El poder es jurídico, es obligación o prohibición, que ejerce alguien, que pertenece a alguien. Los estudios etológicos también contribuyen a esta idea, sobre todo a partir del axioma de Levi-Strauss de que la cultura aparece a partir de la prohibición del incesto. Foucault señala que, de todas formas, nuevos antropólogos como Pierre Clastres abren otros horizontes.

LA BIOPOLÍTICA Y LA NOCIÓN DE "PERSONA"


Reseña de
El dispositivo de la persona
Roberto Expósito
( Traducción de Heber Cardoso)
Buenos Aires, 2011


  Escrito por Luis Roca Jusmet

Roberto Expósito, poco conocido en nuestro país, es un filósofo italiano que me parece muy interesante. Poco a poco se van traduciendo al español sus libros, no por voluntad de nuestras editoriales sino por iniciativa. Profesor de Historia de las Doctrinas Políticas y Filosofía Moral en Nápoles puede considerarse uno de los que han desarrollado de una manera más fecunda el concepto de la biopolítica. Influenciado por Foucault pero no seguidor suyo, como corresponde a un pensador que piensa por sí mismo y que no es seguidor de nadie. El libro que nos ocupa es breve pero muy denso. Es un libro de filosofía, que el autor define como el desmontaje de las opiniones corrientes. La filosofía tiene entonces una función crítica, una interrogación radical sobre lo que aparece como evidente, como familiar. Estaría, por tanto, dentro de lo que puede entenderse como un trabajo sobre los significados de las palabras, es decir conceptos. Como ya señaló de una manera muy acertada Gilles Deleuze la filosofía no formula proposiciones sino que es creadora de conceptos. Se trata de analizar y de transformar los conceptos existentes en la medida que cada concepto es una determinada manera de organizar nuestra percepción, comprensión y valoración de las cosas. Roberto Expósito se dedica, en los dos artículos que contiene el libro ( "Biopolítica y filosofía de lo impersonal" y "el dispositivo de la persona") a elaborar una genealogía de esta noción.


MICHEL FOUCAULT : EL PSICOANÁLISIS Y EL PODER PASTORAL




Escrito por Luis Roca Jusmet

 La entrevista que aparece aquí es del año 1965. En los años 60 Foucault mantiene una posición ambigua sobre el psicoanálisis. Según parece ha asistido a algunos seminarios de Lacan y ha escrito un texto llamado Marx, Nietzsche, Freud en el que señala que los maestros de la sospecha han sido capaces de abrir un nuevo sentido de la hermenéutica, en la que los textos no tienen una interpretación última. Al mismo tiempo, en Las palabras y las cosas y la Arqueología del saber había saludado el psicoanálisis por su descubrimiento del inconsciente y con ello su descentramiento del sujeto. En este sentido estaba en la línea de su crítica a la filosofía del sujeto y al humanismo. Pero en Historia del a locura en la época clásica y en El nacimiento de la clínica incluye el psicoanálisis como una mirada médica que quiere entender lo universal a partir de lo singular, a partir de los signos que este manifiesta. O viceversa, claro, entender lo singular desde lo universal. Es decir al enfermo desde la enfermedad, de la cual solo sabe el médico. El paciente es despojado totalmente de su saber sobre la enfermedad. Y dentro de la psiquiatría sitúa al psicoanálisis como uno de los tratamientos morales de la locura que se instauran a partir del siglo XIX, una vez que el loco representa la sinrazón y su única verdad se manifiesta excepcionalmente en el arte trágico : Nietzsche, Holderlin, Van Gogh, Artaud, en forma sacrificial.
 En los años 70 su genealogía del poder orienta su visión del psicoanálisis en su sentido más crítico. En la primera mitad lo vinculará al poder disciplinario en el sentido deleuziano del antiedipo. El Edipo como discurso que vincula el placer al deseo sexual y éste a la ley. Discurso que sexualizará al sujeto y planteará que lo que le define es algo secreto, reprimido. De esta manera se somete jerárquicamente al poder del analista, cuya eficacia depende de la fe del analizado, con lo cual su eficacia es simbólica, como la del chamán. Posteriormente con su concepción de la biopolítica, a finales de los 70, elaborará su concepción del poder pastoral. Este poder es el del pastor sobre el rebaño, que los trata a todos en general y a cada uno en particular, se someten a su obediencia y a su penitencia a través de la confesión. El poder pastoral cristiano incorpora la verdad a su lógica de manera dobre : hay que aceptar la verdad dogmática y hay que decir la verdad. Es la confesión del pecado la que está en su base. Foucault apuntará a que el psicoanálisis está ligado a esta manera como el cristianismo incorpora el autoexamen y la confesión.
 Pero la concepción del psicoanálisis queda marcada en el primer volumen de su Historia de la sexualidad, "La voluntad de saber", que quiere ser, en cierta manera, un inicio de esta arqueología del psicoanálisis en el marco de su genealogía del yo moderno. El psicoanálisis ensamblará el discurso ceintífico sobre la sexualidad, es decir la verdad sobre la sexualidad, con la obligación de decir la verdad sobre uno mismo, que es finalmente lo que determina su deseo sexual reprimido. es la constitución de un sujeto del deseo sexual contra los placer del cuerpo. Esta concepción psicoanalítica impide el establecimiento de este sujeto ético como práctica de la libertad que defenderá Foucault al final de su vida. Es la hermenéutica del sujeto que nos lleva a descubrir lo que somos, el fondo de nuestro deseo sexual, y no el sujeto épico inventado para regular el propio placer,que plantea Foucault. El psicoanálisis se convierte así en una técnica del control del yo basado en la confesión. El analista será aquel capaz de eliminar, a través de su técnica, el efecto patógeno de la represión. Formara parte del dispositivo de las practicas discursivas y no discursivas basadas en una concepción del sujeto sometido a un deseo que a su vez está sometido a la ley.
 Llegamos a la conclusión de que la posición de Foucault respecto al psicoanálisis no es, finalmente ambigua sino claramente crítica. En sus tres últimos cursos solamente citará a Lacan en el primero, "La hermenéutica del sujeto". Reconocerá a Lacan ser una excepción al ser el único que se plantea, desde Freud, la relación entre sujeto y verdad. Dice que únicamente es él y Heidegger los que lo hacen en el siglo XX y que Foucault se decanta más por el camino que apunta Heidegger que no el de Lacan. Pero que Lacan es capaz de entender el precio que el sujeto paga por la verdad.
En este sentido podríamos decir que aunque Foucault denuncia el psiconanálisis como un discurso y una p´ractica de normalización que somete al sujeto, no por ello deja de respetar a Freud y a Lacan.

lunes, 26 de febrero de 2018

EL NUEVO PODER PASTORAL : EL ENEAGRAMA


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 Escrito por Luis Roca Jusmet

¿ Qué es el eneagrama ? A la mayoría ni le suena, otros lo utilizan y algunos lo veneran. Expliquemos un poco su origen, su discurso y su práctica. El origen es mítico, lo cual ya levanta cierta sospecha : procede. Dicen, del sufismo a través de Gurdieff. Para los que no lo conocen Gurdieff es un supuesto maestro espiritual, ruso, que pretende haber entrado en contacto con diversas tradiciones esotéricas. Tiene escritos bastantes libros, algunos por él mismo y otros por un discípulo suyo llamado Oupenski. Sus afirmaciones son bastante enigmáticas. Hablan de una transformación radical a partir de un trabajo interno. Gurdieff funda una secta de seguidores que lo siguen ciegamente. El eneagrama es una figura de nueve puntas que Gurdieff utiliza en sentido esotérico. 
A todo esto aparece un tal Oscar Ichazo que dice haber aprendido estas técnicas secretas y formula un eneagrama de la personalidad. Este eneagrama es una figura de nueve tipologías que se relacionan entre sí de una determinada manera. Funda una escuela. Pero será Claudio Naranjo, psiquiatra chileno, el encargado de difundir por EEUU, America Latina y Europa este sistema. Naranjo procedía de la Escuela de la Gestalt, una variante de la psicología humanista, que combinaba con un eclecticismo muy al gusto de la New Age.
En todo caso asume un papel de Maestro espiritual que, debido a su carisma, atraerá a muchos discípulos. Don Riso y Helen Palmer serán dos de sus discípulos que intentan difundir una versión propia, menos espiritualizada, más práctica del sistema. Lo más curioso es que está siendo utilizado por múltiples organizaciones, desde el departamento de recursos humanos de multinacionales hasta los jesuitas. Incluso, por dar un ejemplo, el eneagrama fue utilizado en profundidad en cursos para profesores organizados por el Departament d´Educació de la Generalitat de Catalunya. Hay gran cantidad de libros sobre el tema, se hacen múltiples cursos, seminarios y talleres y tiene en la clase media globalizada un público creciente e incondicional.
Desde un punto de vista sociológico la explicación es clara. Como ha señalada la brillante socióloga Eva Illouz domina cada vez más dominada por el discurso psicológica. Cuando se corroe el carácter como dimensión social , como dice otro el otro gran sociólogo que es Richard Sennet, se busca en la personalidad individual la manera de afirmarse. Uno se busca a sí mismo y no obtiene en la psicología institucional la manera de hacerlo. La estadística, la neurofisiología, el conductismo , ni siquiera el cognitivismo valen para esta búsqueda interna. Queda el psicoanálisis pero es caro, largo y nos enfrenta al inconsciente. En general se busca algo más rápido, más gratificante. Si seguimos a Lacan, que me parece muy certero, podríamos afirmar que se busca una satisfacción narcisista. No es el Ello al que nos enfrenta al psicoanálisis. Es el yo que busca una identificación imaginaria. Y el eneagrama la da. Formula nueve tipologías y cada una tiene un número. Soy un 1, soy un 5 o soy un 8, dicen los sorprendidos participantes. Buscan en los afines que han descubierto una identidad, también imaginaria, de grupo. Y tienen además un camino marcado porque el eneagrama establece una relación entre todos los tipos, una que va hacia el progreso y otra a la deriva. Si eres un 8 debes ir hacia el 4 no hacia el 5. Tenemos entonces un mapa, un camino marcado de salvación. Descubierto el pecado hay un camino de redención. Tenemos una buena base cultural cristiana que permanece latente y que soporte, aunque sea inconsciente, a estos planteamientos.
He de reconocer que el sistema es ingenioso y que recupera algo perdido por esta pseudociencia que es la psicología. Me refiero a la teoría de las pasiones. No nos engañemos: la psicología no es una ciencia, es un arte. Lo reconoce uno de los mejores psiquiatras españoles que han existido, Carlos Castilla del Pino. Las neurociencias sí son consistentes, si prueban lo que dicen. Pero toda esta ideología de la adaptación de base cognitivo-conductista no tiene nada de científica. Ya nos lo advirtió uno de los grandes filósofos de la ciencia, Georges Cangelheim, maestro de Foucault. Hay también la psicología humanista del crecimiento, que se somete a un ideal imposible de salud mental y realización. Todo ideología, nada es científico. Queda el psicoanálisis, que es algo serio. No es ni ciencia ni filosofía pero tampoco es ideología. Queda para otra reflexión su análisis crítico pero merece todos mis respetos, aunque no mi devoción.
La psicología intuitiva tiene su mejor expresión en algunos filósofos y escritores. De estos últimos podemos citar a Cervantes, Shakespeare, Stendhal entre los filósofos podríamos citar desde Aristóteles a Nietzsche pasando por Tomás de Aquino. Pero destaca sobre todo el gran Spinoza con su teoría de las pasiones. Los teóricos del Eneagrama recogen algo de esta sabiduría al señalar las nueve pasiones fundamentales. Estas serían la ira, el orgullo, la vanidad, la envidia, la avaricia, el miedo, la gula, la venganza o lujuria ( que las asimila de una manera confusa) y la pereza. Estas pasiones existen y estructuran hábitos y actitudes. Que cada una configure una personalidad es más discutible. ¿ Existen las personalidades ? Esto nos lleva a la diferencia entre conceptos de base más realista y más nominalista. Un concepto de base realista sería el de ser humano, ya nos basamos en una diferencia biológica real que marca las diferencias interespecíficas. Uno más nominalista es el de personalidad o carácter, que se basa en una clasificación que acordamos, pero que no por esto es arbitraria. Todas las clasificaciones son discutibles pero si están bien pensadas tienen una base real porque se basan en una criterio existente. Por ejemplo la de Jung entre introvertido y extrovertido. O el mismo Freud cuando habla del carácter narcisista, el obsesivo y el dependiente. En este sentido la clasificación del eneagrama sería aceptable con una condiciones. La primera es que sirva para orientar pero no para clasificar. La segunda es que se relativizara y aceptara los tipos mixtos, ya que de otra forma adaptamos los hechos singulares a la doctrina y no al revés. La tercera es que nos olvidemos todas las subdivisiones. Por ejemplo Claudio Naranjo establece de una manera gratuita que hay en cada uno una versión social, una sexual y una conservadora. Son tres criterios poco consistentes que le llevan a forzar todo el sistema. De esta manera no solo clasificamos sino que adecuamos la realidad a lo apriorístico de la teoría. La tercera es que nos olvidemos de todo el sistema de relación entre avances y retrocesos porque nos sometemos a, como diría Lacan, el discurso del Amo. Esto es, en definitiva, lo que hace el Eneagrama, un discurso del Amo al que someternos. Perder lo más singular, lo más propio del deseo para no enfrentarnos a la angustia. De esta manera la identificación imaginaria nos salva de la angustia renunciando a lo que somos. Ni más ni menos.

viernes, 19 de mayo de 2017

CONTRA EL REALISMO CAPITALISTA

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Realismo capitalista. ¿ No hay alternativa ?
( traducción de Claudio Iglesias )
Prólogo de Peio Aguirre
Buenos aires : Caja negra, 2016

Escrito por Luis Roca Jusmet

Mark Fisher nació el año 1968 en el Reino Unido. Forma parte de la generación crecida bajo el neoliberalismo, primero el neoconservador de Margareth Tatcher y después el neocomunitarista de Tony Blair. Murió muy joven, hace poco, a los 48 años, víctima de una depresión crónica que le llevó al suicidio. Pero Fisher fue capaz de entender su depresión en términos del contexto social en que vivió. Un apéndice del libro se titula "la privatización del stress" y marca justamente la depresión como una de las consecuencias del neoliberalismo, reciclado por este mismo como un negocio para las multinacionales farmacéuticas y vivido como un problema individual. Pero a pesar de su depresión Fisher hizo muchas cosas interesantes. Creó el blog k-punk, uno de los más populares y críticos de su país, escribió en publicaciones culturales y musicales y finalmente fue también profesor de filosofía en un centro que dependía de la Universidad de Londres. Hasta su trágico final.
No hace mucho, la editorial argentina Caja Negra publicó el libro que me ocupa, que condensa lo más lúcido de sus análisis político-culturales. Publicado inicialmente en el Reino Unido el año 2009. Pero el año 2016 Mark Fisher lo reedita, completando lo que en un primer momento escribió de manera más informal. El propio Slavoj Žižek, al que cita bastante, dijo que el libro era el mejor diagnóstico de nuestra vida cotidiana, de nuestra miseria ideológica. De hecho Fisher se entronca con una tradición en la que podemos situar a diversos pensadores heterogéneos, pero todos ellos críticos radicales de la cultura del neoliberalismo en la que podemos situar, aparte de Žižek, a Frederic Jameson y David Harvey, entre otros muchos materiales teóricos. Aunque Fisher también enlaza sus análisis con los de la biopolítica de Foucault, Deleuze y Paul Virilo. O con Franco "Bifo" Berardi, con el que polemiza en más de una ocasión. Realismo capitalista. Este es el nombre con el que Mark Fisher se refiere a la cultura del neoliberalismo. O la ideología devastadora del capitalismo financiero en la que cada cual debe gestionar privadamente su vida como si fuera una empresa. La ideología en la que el capitalismo aparece como el único horizonte posible desactiva cualquier proyecto colectivo y transformador. Un sistema capaz de integrar su propia negación, el anticapitalismo. Fisher habla de la juventud británica, de los adolescentes que conoció unos años antes cuando trabajaba de profesor de secundaria. Ve en ellos una búsqueda compulsiva del placer desde un estado depresivo. Una interpasividad agitada combinada con el narcótico del alcohol, las drogas o los juegos electrónicos. En un mundo donde no hay voz ni escritura. Sociedades de control en lugar de sociedades disciplinarias, como anunciaron Foucault y Deleuze. Pero podríamos volver a Nietzsche cuando ya nos avisó que nos pasaríamos de la voluntad de negación ( sociedad represiva) a la negación de la voluntad), es decir del cristianismo al nihilismo. Esta es la sociedad pos-fordista que también preparó el leninismo capitalista : una vanguardia intelectual capaz de hacer florecer este realismo capitalista. Una sociedad que es una fábrica de trastornos, sobre todo depresivos y bipolares.

viernes, 21 de octubre de 2016

LA VIDA NO ES UNA EMPRESA ( NI UN JUEGO DE NIÑOS)


 


Reseña

Emociones. Las razones que la razón ignora.
25 metáforas de ecología emocional para el crecimiento personal

Mercè Conangla, Jaume Soler y Laia Soler Conangla

Barcelona : Obelisco, 2012

 Normalmente comento libros que vale la pena leer. No tengo tiempo ni paciencia para leer los que no me interesan. Pero esta vez haré una excepción. Esta reseña no es tanto sobre el libro, que no recomiendo a nadie, sino sobre su significado sociológico y político. Para ello recurriré a dos cajas de instrumentos : las que nos proporciona Eva Illouz y Nikolás Rose.
Eva Illouz es una socióloga que ha estudiado a fondo lo que llama la hegemonía del discurso terpaéutico y en este contexto los libros de autoayuda. Todo ello en una lógica de redención que no deja de transformar lo más cotidiano en algo valioso e importante. Es una narrativa que convierte la rutina diaria en algo interesante sometido a una hermenéutica en la que todo puede ser recuperado, en la que las sombras de lo irracional pueden ser iluminadas por la luz de lo racional. Se impone así un discurso articulado por los psicólogos y que está en sintonía con el individualismo del capitalismo: racionalidad instrumental e interés propio. Pero es un discurso de la racionalidad paralelo al discurso emocional que cristalizará en las nociones estrella de inteligencia emocional y de competencia emocional. Es, como dice la autora, el capitalismo emocional, donde los discursos emocional y económico se moldean mutuamente. El axioma del control emocional, de la gestión emocional refleja por una parte la búsqueda instrumental de ganancias y por otra los modos contemporáneos de control social en la escuela y en la empresa. Hay que verbalizar las emociones, hay que hablar de ellas para gestionarlas y para negociarlas.  El código terapéutico combina la competencia moral, profesional y la emocional en el modelo del buen gestor. El buen gestor de una empresa o una institución es el buen gestor de su propio yo. El imperativo es controlar y controlarse. Pero ¿ quien controla, para quién y para qué ? Controla indirectamente gente como la que escribe el libro y lo hace para que nos adaptemos bien a la lógica del sistema. Jaume Soler no engaña a nadie con su aspecto. Sonriente y bronceado, con pinta de ejecutivo de multinacional es, básicamente, un asesor de grandes empresas en el ámbito d elos recursos humanos. Propio del tardocapitalismo que nos describe Richard Sennett y su corrosión del carácter. Pero ya se encarga Jaume Soler que el trabajo precario se vea como una oportunidad y no un desmantelamiento de derechos laborales. Aunque Jaume Soler sabe que su público son los directivos, no los empleados.

CIBERSEXO Y EROTISMO



 







 
Escrito por Luis Roca Jusmet

El otro día apareció en la revista dominical de "El País" un artículo titulado "Enganchados al porno on-line". Algunos elementos me llaman la atención y me llevan a una reflexión crítica.
 La primera es considerar a los adictos al cibersexo como un trastorno de la disfunción sexual. O bien esperar que se incluya en el DSM-V como trastorno hipersexual. El razonamiento psiquiátrico es el imperante y es más ideológico que científico. La psiquiatría es una técnica, no una ciencia y sus bases son ideológicas.Sirve, básicamente para no entender nada de problemáticas como el cibersexo.
 El cibersexo podemos definirlo como el consumo de sexo a través de la tecnología informática. El cibersexo puede ser o no ser una adicción. Tener dependencia no es una adicción porque todo el mundo depende de lo que le gusta. Adicción es cuando una práctica nos domina y nos provoca una relación compulsiva y necesaria.La adicción quiere decir pasar de algo que es contingente a algo que es necesario. Para entender el cibersexo hay que tratarlo desde aspectos sociológicos y psicológicos.
 Un aspecto sociológico  importante es el dominio progresivo de la cultura del nihilismo consumista y teconológico.El cibersexo forma parte de este consumo tecnológico.
 Existe también la cuestión de las adicciones, que se corresponde con lo que el psicoanalista italino Massimo Recalcatti denomina "la clínica del vacío" frente a la "clínica de la falta" de las neurosis. En la  clínica de la falta el conflicto es en relación al Otro y la sexualidad es en relación con el Otro. En las adicciones el partenaire es el objeto adictivo, con el que se intenta tapar el vacío. Esta sexualidad es masturbatoria por definición y se sustenta en la imagen que excita, no en el cuerpo del otro. Es más visual que táctil y sigue el recorrido de la pornografía en revistas-fotos, en el cine, en el vídeo y finalmente en Internet, que es rápido y accesible con absoluta facilidad.