sábado, 16 de mayo de 2020

NIKOLAS ROSE : LA PSICOLOGIA COMO TÉCNICA INDIVIDUALIZADORA

El gran trabajo de @ilacami_ para «La... - Pólvora Editorial ...


Escrito por Luis Roca Jusmet

 En los siglos XIX y XX se ponen en marcha, en las sociedades liberales occidentales, una serie de programas para el gobierno de áreas crecientes de la vida social y económica que tenían una serie de objetivos : garantizar la seguridad de la propiedad, la tranquilidad de la producción, la virtud moral y la responsabilidad personal. Ello planteaba una necesidad de cálculo formalizado en relación a medios y a fines. La psicología jugó el papel clave para esta contabilidad, ya que construyó un dispositivo para convertir las capacidades y los procesos mentales en información desde la que establecer cálculos. Siguiendo a Michel Foucault, Rose considera que todas las disciplinas "psi" tienen su origen en una inversión del eje político de la individualización. Es decir, en objetivar a los sujetos a partir de técnicas que permitan diferenciar para clasificar. Se establece un plano de visibilidad que registra las diferencia individuales para evaluarlas en función de la norma, muchas veces establecidas en términos puramente comparativos. La observación individualizante estabiliza al sujeto traduciéndolo en categorías observables, medibles y controlables. La psicología se consolida en la medida en que es capaz de producir estos medios técnicos de individuación de la subjetividad humana. El test psicológico de inteligencia fue el paradigma de este proyecto. El intelecto se volvió gestionable a sobre la base de la representación estadística de la variabilidad humana mediante el uso de la curva normal. La diferencia se reduce al orden mediante la representación estable, predecible y bidimensional de la normalización. Ello inscrito en una psicología evolutiva en la que se seguía toda la formación del niño.
 Muchas crítica a la psicología social desde la sociología crítica se plantean por su carácter normalizador. Pero en su lugar deberíamos cuestionar la psicología que defiende las relaciones sociales, las tecnologías autorreguladoras y los sistemas éticos para la autorealización.
 La conclusión es que la psicología como técnica individualizadora hace de los sujetos humanos algo manipulable tanto por los gobernantes como por uno mismo.

viernes, 15 de mayo de 2020

NIKOLAS ROSE : PERICIA Y TÉCNICA DE LOS PSICÓLOGOS

El gran trabajo de @ilacami_ para «La... - Pólvora Editorial ...


Escrito por Luis Roca Jusmet

 Tratamos ahora el capítulo 4 de "La invención del sí mismo". la hipótesis es que,, desde mediados del siglo XX, el gobierno de la conducta humana se transformó en una actividad intrínsecamente psicológica. Pero no es cierto que haya previamente una ciencia, que es la psicología, y que luego se aplique a diferentes ámbitos. Menos aún que la psicología trate de las conductas normales. Justamente la psicología aparece como problematización, como la necesidad de inventar técnicas para corregir las desviaciones. Las ideas de la psicología, por otra parte, están vinculas a formas de ver y actuar, es decir a psicologías. Lo específico de la psicología y lo que le da su importancia es que crea expertos, nuevas formas de autoridad a los que se atribuye un saber-hacer que puede trasladarse a muchos aspectos de la vida social. Esta pericia les permite asesorar a gerentes, profesores, padres, educadores sociales. Pero no lo hace desde sus instituciones, que no las tiene, sino desde diversos territorios sociales, institucionales, donde los individuos se han de cuantificar, han de ser calculables y administrables, y esto desde un estatuto, el del psicológico, al que se le da una naturaleza ética. 
 Un elemento importante es que en una sociedad como la nuestra, llamada sociedad del riesgo, los profesionales necesitan la pericia psicológica para ir del presente al futuro para cuantificar los factores de riesgo y adoptar decisiones en función de ello. 
 El último y muy importante aspecto es mostrar como se inscribe la psicología en las prácticas éticas de los individuos. Los individuos se evalúan a sí mismos en relación con lo que es verdadero y falso, bueno o malo, normal o anormal. Lo que hay de específico es, precisamente, este tono psicológico de estas "técnicas de sí mismo".Nos pensamos, valoramos, consolamos y reformarnos siguiendo criterios psicológicos de verdad y falsedad. El antecedente es. como señala Foucault, la confesión
 Es importante que situemos todo este proceso en la gubernamentalidad, es decir, en la racionalidad práctica del gobierno liberal democrático que consiste en conciliar la autoconducción de la conducta manteniendo el equilibrio el sujeto libre y el sujeto social. 
 La transición a las economías de mercado y al pluralismo político requiere la intervención de los ingenieros de la mente humana que son los reversos de la libertad que quieren garantizan las democracias liberales.

jueves, 14 de mayo de 2020

NIKOLAS ROSE : LA PSICOLOGÍA COMO CIENCIA SOCIAL

El gran trabajo de @ilacami_ para «La... - Pólvora Editorial ...


Escrito por Luis Roca Jusmet

 La sociedad se consolida como noción clave en las sociedades europeas del siglo XIX. Lo social es así un a matriz de deliberación y acción, el objeto de cierto tipo de saberes, el lugar de ciertos predicamentos, el campo delimitado por ciertas clases de dispositivos y el objetivo de diversos programas y ambiciones. La psicología nace en el siglo XIX dentro de este contexto de predominio de lo social. A medida que la mente humana se convierte en el objeto de una ciencia positiva, la subjetividad y la intersubjetividad se conviertes en blancos del gobierno. 
 El gobierno se utiliza aquí en el sentido de "gubernamentalidad" introducido por Michel Foucault.: un conjunto de instituciones, procedimientos, análisis, reflexiones, cálculos y tácticas que tienen como finalidad el gobierno de la población. La gubernamentalidad es una combinación de racionalidades prácticas y de tecnologías humanas para modelar las conductas. Empieza a tomar forma en la Europa del siglo XVIII. Surge la noción clave de "población" como objeto de la dominación política. El ejercicio del poder político dependía de cálculos y planificación racional para promover el bien de las personas. A esto se le llamó "ciencia de la policía" Para ello era necesario recoger y clasificar la información de la población y para ello utilizó la psicología. 
 Aparece el liberalismo como la reflexión sobre los límites de la acción del Estado. Su función es posibilitar el buen funcionamiento de la sociedad civil, del mercado, de la familia... 
 El gobierno necesita del saber y aquí la psicología ocupa un lugar importante. Con su vocabulario cumplió dos funciones importantes : la primera fue que la subjetividad fue traducido a los ámbitos de la escuela, la fábrica, la familia... allí es donde están las "superficies de emergencia". El segundo aspecto es constituir la subjetividad y la intersubjetividad como objetos de la administración racional. La psicología legitima las actuaciones políticas con el lenguaje de la ciencia. Por supuesto que es importante la ayuda de la estadística. Se trata de transformación a los sujetos en números en el marco de la noción de "población". Aparecen también los "test" como formas de clasificar. Pero no es que haya un Estado que utiliza estos recursos. De hecho es a partir de los problemas locales en las que las autoridades necesitan lidiar con diferentes problemas desde donde van apareciendo las innovaciones en el gobierno.
 El tema de la sujeción se entiende cada vez más no como una forma de dominio sino como un dispositivo que transforma al sujeto y es él el que, desde su libertad, se ha dejado modelar la conducta. La libertad se convierte en un imperativo. El gobierno de las mentes del sujeto moderno se efectua a través de una red tecnológica construida para mantener el autogobierno de los ciudadanos. Pero son los sueños de las autoridades y la persuasión de los expertos los que hacen que nos gobernemos a nosotros mismos de una determinada manera. 
 La genealogía de la subjetividad no denuncia estos procesos sino que hace el diagnóstico para posibilitar la prescripción de antídotos.

martes, 12 de mayo de 2020

NIKOLAS ROSE :: UNA HISTORIA CRÍTICA DE LA PSICOLOGÍA

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Escrita por Luis Roca Jusmet

 El capítulo 2 de "La invención del sí mismo" se titula "Una historia crítica de la psicología" y pretende hacer una genealogía de la subjetividad desde la relación que se ha dado en los dos últimos siglos entre lo psicológico, lo gubernamental y lo subjetivo. Se trata de pensar contra el presente, en el sentido de explorar los horizontes y las condiciones de posibilidad de lo subjetivo, tal como lo entendemos hoy. La función crítico permite mostrar su contingencia y, por tanto, su posibilidad de transformación al abrir el campo de lo posible. 
 La historia de la psicología, como la de otras ciencias, es una "historia recurrente" ( según el decir de Georges Canguilhem), que es una manera de legitimar a través de una serie de textos la realidad de la imagen actual de la disciplina. Se trata de justificar el presente a través de la continuidad de una tradición hecha a medida. Esta historia está marcada por unos criterios de inclusión y de exclusión en la que se marca lo decible/indecible pensable/impensable. Lo que Michel Foucault llamaba "un régimen de verdad". Hasta la ´década de los 60 del siglo XX todas las historias de la psicología eran recurrentes. A partir de esta década esta historia recurrente es cuestionada desde diferentes frentes. La sociología y la crítica cultural empezaron sus desafíos. Se plantearon los condicionamientos económicos y corporativos o la utilización de la psicología como un instrumento del Estado. Todo ello le parece a Rose insuficiente. Ciertamente, la psicología ha desempeñado un papel fundamental en las técnicas que vincularon la autoridad a la subjetividad a lo largo del siglo XIX y XX., en particular a las relacionadas con las sociedades liberales. 
 Están las explicaciones de los sociólogos y antropólogos constructivistas. Para ellos construimos el mundo desde categorías culturales, una de las cuales es la psicología. Pero vale la pena señalar, plantea Rose, el importante papel de Gaston Bachelard, en el sentido que el objeto de cualquier ciencia es construido contra la experiencia inmediata. Pero no desde un discurso, sino desde una prácticas y una técnicas. De esta forma, la psicología no debe entenderse como un discurso sino como una tecnología humana, es decir una racionalidad práctica constituida por una serie de ensamblajes que buscan actuar sobre los seres humanos con la intención de orientar su conducta en una determinada dirección. Lo que se constituye, en todo caso, es un régimen de verdad, lo cual se hace siempre con una cierta violencia. Pero siempre a través de redes interconectadas, de negociaciones y problematizaciones diversas. El territorio psicológico se ha creado a través de persuasión y negociación entre autoridades, tanto sociales como conceptuales. Lo cual supone la implantación de un modo de percepción, la instauración de un vocabulario. En la psicología se da una peculiar alianza entre investigadores y profesionales, productores y consumidores del saber psicológico. 
 A partir del siglo XIX la psicología caminará para constituirse como una disciplina científica pero a finales de siglo se consolidará con dos técnicas incorporadas a partir de otras disciplinas científicas : el experimento y, sobre todo, la estadística, Las técnicas estadísticas pasan de ser una condensación de lo empírico a ser una materialización de lo teórico. Todo ello es paralelo a una psicologización de diversos ámbitos, compuesta por la influencia de una red compleja y heterogénea de agentes, lugares, practicas y técnicas para la producción, difusión, legitimación y utilización de verdades psicológicas. La conducta de las personas se torna y sus habilidades, personalidades y actitudes devienen centrales para la deliberación y loscálculos de autoridades sociales y teóricos psicológicos. 
 Para Michel Foucault, la psicología tenía " perfil epistemológico bajo". Podríamos decir que tiene una epistemología institucional : las reglas que gobiernan la constitución de su saber están ellas mismas estructuradas por unas relaciones institucionales. Foucault utiliza también la noción de "superficies de emergencia" para investigar los aparatos ( familia, trabajo,religión) a partir de cuyas normas empiezan a dibujarse las desviaciones desde las cuales se clasificará estas conductas como enfermedad, locura, delito.
la reflexión del psicólogo no supone una intervención polémica ( en el sentido apuntado por Bachelard) sino una racionalización de los dominios de experiencia para volverlos comprensibles o calculables ( y en este sentido lo transforma). La psicología como tecnología plantea tres dimensiones en su relación con la subjetividad y el poder : la transformación de los programas de gobierno, que adoptan un tono psicológico; con respecto a la autoridad, en la que aparecen nuevas figuras;  y, sobre todo, en el de la ética como arte de vida, que incorpora todo un repertorio de nociones de la psicología. 
 La construcción de lo psicológico ha transformado la percepción y las finalidades de los sujetos en relación consigo mismos y con los otros. El objetivo de la psicología crítica es hacer visibles las relaciones ambiguas entre la subjetividad, las verdades que establece y el poder. esta función crítica posibilita pensarlo de otra manera.

lunes, 11 de mayo de 2020

NIKOLAS ROSE : ¿ CÓMO DEBERÍA HACERSE LA HISTORIA DEL SÍ MISMO ?

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Escrito por Luis Roca Jusmet

 Este es el nombre del primer capítulo del libro "La invención del sí mismo". De lo que se trata es de apuntar a una genealogía de la subjetividad, es decir de la relación que tenemos con nosotros mismos. Se trata de precisar las formas técnicas que tiene esta relación. Pero el ser humano tiene una ontologia histórica y, por lo tanto, no podemos universalizar estas relaciones. No enfocado desde la perspectiva cultural sino de gobierno. Se trata de problematizar la realidad a través de la cual un sujeto se piensa a sí mismo y las prácticas ligada a ello. la subjetivización ha de ser tratada en sí misma, no como derivación de otra cuestión. Esta experiencia no es originaria, es un producto de un dispositivo : redes perceptuales, imaginarias, conceptuales, normativas. 
 La fuente de inspiración  es Michel Foucault pero Rose plantea estudiar forma de subjetivación y de gobierno que vayan más allá del campo de la ética. Un eje sería el de historia de las mentalidades, las tecnología intelectuales. Otro serían las técnicas corporales. Hay que ver con ello se relaciona con las disciplinas psi. Rose plantea estudiarlo en relación con los ensamblajes, es decir con localizaciones espaciales, es decir con formas de organización del habitat humano. 
 La última cuestión es la relación con todos aquellos movimientos que han cuestionado la identidad, inventada por todos aquellos que quieren clasificar para dominar o controlar. Pero sería cuestión de valorar el coste de cualquier política identitaria y el papel que ha tenido la psicología par fomentar estas identificaciones.

domingo, 10 de mayo de 2020

NIKOLAS ROSE : LA INVENCIÓN DEL SÍ MISMO ( PREFACIO E INTRODUCCIÓN)

Libro: La invención del sí mismo - 9789569441264 - Rose, Nikolas ...

Escrito por Luis Roca Jusmet

 Afortunadamente, aunque de manera tardía, se ha traducido del inglés al castellano el extraordinario libro de Nikolas Rosa "La invención del sí mismo. Poder, ética y subjetivación". Lo hace el año 2019 Pólvora editorial ( Santiago de Chile9 y la traducción corre a cargo de Silvana Vetö, Niklas Bornhauser y Francisco Valenzuela. El libro se escribió en 1996, aunque tiene plena actualidad. El autor escribe además un prefacio para la traducción en castellano titulado "Reinventarse a sí mismo". En él nos explica que intento escribir de una manera distinta la historia de la psicología, tanto centrado en las internas centradas en las aportaciones teóricas, como en las externas basadas en las biografías de los psicólogos. Tampoco estaba satisfecho con la psicología crítica de inspiración marxista. Ni, finalmente, con la crítica psicoanalítica a la psicología, ya que consideraba que esta historia crítica debía incluir a las corrientes psicoanalíticas en su objeto de estudio. Más bien era a través el concepto de normalidad y de inadaptación, que se estaban convirtiendo en categorías clínicas, sociales y administrativas clave en el Reino Unido. Había que problematizar todo el mundo psi como ingenieros del alma humana. Cierto que a principios del siglo XXI ya el mismo Rose señalaba el paso de las disciplinas psi a las neurociencias y el desplazamiento del interés de la mente al interés por el cerebro. Pero también lo es que, más que una eliminación de las categorías psicológicas lo que hay es una remodelación.
 Pasamos ahora a la introducción. Lo que pretende hacer el autor, tal como nos lo dice al principio, es una genealogía del régimen contemporáneo del "self" , que los traductores prefieren traducir por el "sí mismo" antes que por "yo" porque da una visión de la subjetividad muy psicologizante. Para ello hay que dar a los estudios históricos un sentido crítico extendiendo los límites de lo que es pensable y posible. 
 Se trata de cuestionar algunas certezas contemporáneas acerca del tipo de personas que creemos que somos y a ver otras maneras de pensarnos. Para ello es necesario examinar los procesos a través de los cuales hemos inventado el ideal regulativo de uno mismo. Procesos que están centrados por las disciplinas "psi" que se han ido desarrollando a partir de la segunda mitad del siglo XIX. Se trata de entender el dispositivo contemporáneo de "ser humano" y las tecnologías que lo sostienen. Entendiendo que hay aquí un horizonte de capacidades y libertades pero también una serie de contrapartidas, derivadas de las cargas y de las ilusiones implicadas en los actos de dominio y de autocontrol. Hacer, por tanto, un diagnóstico de la condición contemporánea del sí mismo. 
 Cierto que esta manera de pensarse el sí mismo es muy heterogénea, pero Rose considera que hay una normatividad común, un "aire de familia" en las coordenadas históricas que imperan desde hace casi dos siglos en las sociedades liberales de Europa, América del norte y Australia. hay como un mismos ideal regulativo. 
 Hablar de la invención del "sí mismo" no es considerarlo una ficción. Se trata de nuestra verdad, de la verdad subjetiva sobre uno mismo. Se trata de una realidad histórica , no ontológica ni universal. Es una contingencia histórica que, como tal, puede transformarse.Nuestro sí mismo es nuestra subjetividad, nuestra identidad personal, constituido desde nuestra herencia familiar y desde nuestra experiencia. Supone una interioridad, un universo interno y una manera de conducirnos que consideramos normal. Se crea un ideal regulativo que se torna autoevidente. Se constituye históricamente un ideal unificado y coherente que ha ido derivando en algo más plural y heterogéneo. Y una intervención progresiva de la bioteconología que deriva hacia la figura del cyborg. De esta manera, el ideal regulativo se va relativizando. Igualmente es significativo la aparición de la conceptualización del "inconsciente" que cuestionaba este sujeto unificado. Finalmente, la intervencióndel feminismo entenidendo al sujeto como un acto performativo, como una construcción cultural. De esta manera, cada vez más la noción de sujeto es fragmentada y desafiada. Estaríamos en lo que se ha llamado el postmodernismo. 
 La subjetivización no debe entenderse localizándola en un universo de sentido, sino en un complejo dispositivo de prácticas discursivas y no discursivas. 
 La psicología aparece como una tecnología intelectual para visibilizar características, conductas y relaciones. Porque la experiencia no es previa a esta visión sino que es consecuencia de una determinada manera de pensar lo que vivimos a partir de unos campos del saber, unas tramas de poder y unas formas de subjetividad. Lasdisciplinas psi están relacionadas con la historia del gobierno. Entendiendo el gobierno no solo desde la política sino en un sentido totalmente amplio. Se trata de conceptualizar las estrategias, tácticas y programas para dirigir la conducta de los otros. La psicología aparece con la sociedad liberal pero es utilizada también en las sociedades disciplinarias ( nazismo, países comunistas). 
 La psicología del siglo XIX inventó el individuo normal y la de la primera mitad del siglo XX la persona social, la adaptación. A partir de la segunda mitad del siglo XX se orienta de forma más compleja hacia la autorrealización y el crecimiento personal. Se entiende entonces la finalidad de la conducta como el equilibrio del desarrollo del propio potencial, la autonomía y la felicidad.


miércoles, 29 de abril de 2020

BIOPOLÍTCA Y CORONAVIRUS

Coronavirus | "Un enemigo increíblemente astuto": por qué el virus ...

Escrito por Luis Roca Jusmet

  Nuestro imaginario sobre la muerte ( me refiero al de las sociedades liberales occidentales) contemplaba varios aspectos. Por un lado la muerte desaparece de la vida social. Todos los rituales que rodeaban el hecho de la muerte en las sociedades tradicionales desaparecen en la sociedad moderna. La muerte no se imagina como un tránsito a otro estado. Esto significa que la muerte ya no puede ser imaginada en positivo, como un hecho. La muerte es el final y solo es imaginada por los que quedan vivos. Imaginada en un sentido muy preciso, que es que la persona muerta es un cuerpo inerte, pura materia sin vida ni espíritu. El muerto ya no es nada y solo permanece en el recuerdo. Se cumple la propuesta de Epicuro: no morimos porque ya no somos sujetos, ya no existimos. De esto ya se ha hablado y no voy ahora a profundizar.
 En lo que sí voy a entrar es en el imaginario sobre las causas de nuestra muerte, entendida pura y exclusivamente como un hecho biológico. Cada vez más la muerte se entiende como algo que depende de causas internas, exceptuando el caso de las guerras. Aunque hay muchas muertes que dependen de accidentes de tráfico esto se vive como algo excepcional, como mala suerte. Pero las causas principales de la muerte en nuestras sociedades son ( y esto está muy presente en nuestro imaginario) el cáncer y las enfermedades coronarias. Y está presente que esto es una combinación de causas genéticas, ambientales y hábitos personales. Lo genético es involuntario pero propio, los hábitos son propios e involuntarios. Y lo ambiental es un problema social difuso. Pero a partir de ahora en nuestro imaginario la causa de nuestra muerte es un mal encuentro con el otro. El otro, el semejante, como portador de lo mortífero, Y no solo esto sino que es un encuentro imprevisto. El cáncer es un proceso. Un infanto de miocardio es repentino pero se supone que el que lo padece ya conoce los factores de riesgo. 
 ¿ Qué significa esto ? Que si el cáncer y el infarto depende, en parte del azar ( lotería genética) y en parte de uno mismo ( hábitos) el contagio por el coronavirus depende de un mal encuentro, que es una cuestión de azar, y de la propia responsabilidad. La diferencia es que en el cáncer y en las enfermedades coronarias se da más peso a lo genético ( azar, mala suerte)  y menos a la responsabilidad. Pero lo que ocurre ahora es que uno se va volviendo cada vez más responsable de este mal encuentro,¡, que debe evitar. 
 Todo esto tiene dos caras. Por una parte podemos considerar que hacernos responsables de nuestra salud es hacernos más responsables de nuestra vida, por tanto más emancipados. Pero por otra puede ser vampirizado por la ideología liberal que hace recaer en cada individuo toda la responsabilidad de su vida. Es decir : gestiona bien tus recursos como si fueras una empresa. Si pìerdes, la responsabilidad es tuya. ¿ Puede dar el acontecimiento que estamos viviendo un nuevo salto a la biopolítica ? : Administra bien tus contactos porque de ellos depende tu salud y tu enfermedad.

miércoles, 15 de abril de 2020

BIOPOLÍTICA Y CONFINAMIENTO



Apocalipsis, biopolítica y estado destituyente: la precarización ...

Escrito por Luis Roca Jusmet

El término “biopolítica” está de moda y se ha convertido en un tópico. Cuando esto sucede los términos pierden operatividad. Pero la aparición del coronavirus, la calificación mundial de  pandemia y las políticas puesta en marcha por los gobiernos vuelven a dar actualidad a este término.
 Repasemos un momento su significado. Lo introduce Michel Foucault en 1975-6 en su curso del Collège de France “Defender la sociedad” y en el primer volumen (“La voluntad de saber”) de su “Historia de la sexualidad”. Pero donde realmente profundiza en su significado es en los cursos de 1977-8 “Seguridad, territorio, población” y el de 1978-9 “El nacimiento de la biopolítica”. Posteriormente lo trabajaran de una forma más especulativa filósofos como Giorgio Agamben y Roberto Expósito y de una forma más empírica el sociólogo Nikolas Rose.
  La definición que da Foucault de biopolítica o biopoder en la primera clase de su curso “Seguridad, territorio, población”: “Conjunto de mecanismos por medio de los cuales aquello que, en la especie humana, constituye sus rasgos biológicos fundamentales pasa a ser parte de una estrategia política en la sociedad occidental. Estrategia política es estrategia de poder porque el poder son procedimientos que establecen unas determinadas relaciones.
Lo que plantea Foucault son tres tipos de poder político: el poder soberano, que se basa en la ley arbitraria que inventa el soberano y cuyos súbditos han de seguir en un determinado territorio. Se exige únicamente obediencia y el soberano puede matar a quién no lo hace. El soberano “deja vivir y hace morir”, por lo tanto, si la situación lo exige. Pero es el poder pastoral, el de los sacerdotes, el que se ocupa de la vida de los súbditos. Es lo que ocurre en la Europa medieval. En los siglos XV-XVI comienza a aparecer un estado administrativo, aunque será en los siglos XVII y XVIII cuando aparecerá lo que Foucault llama la gubernamentalidad, que es el campo estratégico de relaciones de poder del Estado como administración de la vida de los ciudadanos. El poder político lo que hace es interesarse por la vida de los ciudadanos, pero como seres vivos. Nacimientos, muertes, longevidad, salud, enfermedad, raza. Se introduce la economía política: gobernar como gobierno de los hombres en cuanto seres vivos. Seres vivos, y esto es importante, que circulan por las ciudades. El Estado y su gobierno surge de la confluencia del dispositivo policial (que se ocupa de la seguridad interna), la diplomacia-ejército que se ocupa de las relaciones con otros Estados, y el poder pastoral, que entra a formar parte de las funciones del gobierno. En el siglo XVIII entramos en lo que Foucault llama “la sociedad disciplinaria” y cuyo modelo es el que describe en su libro “Vigilar y castigar”. Se trata de disciplina los cuerpos para hacerlos productivos. “se les hace vivir, se les deja morir”. Hay un conjunto de micropoderes que lo garantizan: la familia, la escuela, el ejército, la prisión, el hospital… A la ley del poder soberano se le añade la norma. No se trata de una ley que se impone para obedecer sino de una norma que se impone para normalizar. Normalizar quiere decir ajustarse a lo que es normal y excluir lo anormal. En sentido amplio podríamos llamarlo biopolítica, pero Foucault se refiere a él como anatomopolítica: disciplinar los cuerpos en su anatomía. A finales del siglo XVIII es cuando aparece lo que en sentido más estricto llamamos “biopolítica”. Es una racionalidad gubernamental que está ligada a la sociedad liberal. No se ocupa de los cuerpos individuales sino del cuerpo orgánico de los que forman parte de la sociedad. Surge la noción de “población”.  Por supuesto que el proceso es complejo y desigual y que las nuevas formas de poder no sustituyen a las anteriores, sino que se superponen y adquieren la lógica fundamental.
 Es muy interesante ver como Foucault analiza (sobre todo en el curso de “Seguridad, territorio, población) el tema de las epidemias, ya que presenta tres ejemplos de tratamiento de las epidemias que están en relación con las tres formas de poder: soberano ( basado en la obediencia),  disciplinario y liberal ( basado en el dispositivo de seguridad). Presenta como ejemplos el tratamiento de la lepra (poder soberano, época medieval), el de la peste (disciplinario, inicios modernidad) y el de la viruela (liberal, siglo XVIIII).  El poder soberano lo que hace frente al fenómeno de la lepra es excluir, aislándolos a los afectados: a través de leyes que se imponen a costa de perder la vida si no se obedece la ley. Respecto a la peste lo que hace el poder disciplinario es cuadricular regiones a través de un sistema disciplinario sobre los cuerpos, de vigilancia y castigo al que no siga la ley. En el caso de la viruela lo que hace el dispositivo de seguridad de la sociedad liberal es elaborar estadísticas, hacer clasificaciones, porcentajes, calcular riesgos y sobre todo prevenir la enfermedad a través de la inoculación (algún tipo de vacuna). También hay, por supuesto leyes y un sistema disciplinario que obliga a cumplirlas. Foucault insiste mucho en que las medidas biopolíticas ( en sentido amplio las disciplinarias o de seguridad) tienen mucho que ver con la vida urbana y la circulación de los individuos por ella. Pero lo clave del dispositivo de seguridad es que no trata con individuos sino con población. Las estimaciones son siempre desde el conjunto.
 Con la pandemia actual nos encontramos con una situación totalmente nueva. Si hasta ahora, en los países liberales los dispositivos de seguridad en el tema de las epidemias partían del control social y la responsabilidad individual en estos momentos se restablecen mecanismos disciplinarios claros, en muchas de estas sociedades liberales. Para no diluir la cuestión hablaré del caso de España. El gobierno combina los dispositivos de seguridad con las medidas disciplinarias y el poder pastoral. El planteamiento básico es el del estudio, las estadísticas, los cálculos de riesgos y, por supuesto, la búsqueda de una vacuna. Pero, de manera insólita, se introducen medidas disciplinarias: se sanciona (según un margen que permite una cierta arbitrareidad a la policía) a quién no cumple la ley, que es una ley aplicada no a poblaciones sino a cada cuerpo individual que circula por el espacio urbano. Esto no aumenta el control social, como se ha dicho, sino las medidas disciplinarias de restricción de las libertades individuales. Otra cosa es que, en países como China, si han aumentado de manera importante las formas de control social (aparte de las disciplinarias, pero no es una sociedad liberal, es otra historia).  El aumento de las medidas disciplinarias hace a la sociedad más autoritaria (y no solo la policial, también el vecinal). Paralelamente el poder pastoral se manifiesta a través de los discursos de los políticos, los médicos, los psicólogos).
 No entro en la crítica de estas medidas. Pero hay que plantear resistencias a que las medidas disciplinarias vayan más lejos (en intensidad y en tiempo) de lo necesario; que no se cree un poder parapolicial vecinal; que sigamos lúcidos y con criterio para ir analizando lo que sucede; que nos dejemos que nos guíen paternalistamente las conductas. Contra todo ello debemos estar alerta.