Desconocida en nuestro país Arlie Russell Hochschild ( Massachussets, 1940) es una interesante socióloga especializada de la situación de la mujer en el tardocapitalismo. Este libro, La mercantilización de la vida íntima ( Katz, 2009) es tan denso como extenso, reune varios ensayos con un hilo conductor común. que la autora presenta en la introducción en forma de preguntas: ¿ Que cosas influyen en el amor y el cuidado ? ¿ De qué manera ha cambiado esta situación desde que la mujer ha pasado de estar al margen de la vida mercantil en el siglo XIX a estar cada vez más incorporada a ella a principios del siglo XXI ?. Los temas implicados son variados y complejos: emoción, género, capitalismo, globalización; todo ello en un marco cultural específico, que es EEUU pero con un interés que lo trasciende porque ésta sociedad es, sin duda, el paradigma de la lógica del capitalismo por venir. También vale la pena mencionar las idea con la que se cierra el libro: en el último cuarto de siglo el capitalismo USA está integrando ideológicamente el feminismo pero de una manera interesada y parcial, incorporando lo que cuadra con el capitalismo y el individualismo; pero lo ha hecho prescindiendo de toda la reorganización que implicaba el equilibrio entre la vida económica y la vida privada de la mujer trabajadora.
Los escritos son originales de Luis Roca Jusmet. Tratan sobre la manera como nos gobiernan la conducta a través del gobierno de las almas. Trataremos también de la resistencia a esta manipulación, que es la de los sujetos que quieren ser autónomos. Pero con los otros, conviviendo y compartiendo.
martes, 31 de diciembre de 2013
ARLIE RUSSELL HOCHSCHILD : LA MERCANTILIZACION DE LA VIDA ÍNTIMA
Desconocida en nuestro país Arlie Russell Hochschild ( Massachussets, 1940) es una interesante socióloga especializada de la situación de la mujer en el tardocapitalismo. Este libro, La mercantilización de la vida íntima ( Katz, 2009) es tan denso como extenso, reune varios ensayos con un hilo conductor común. que la autora presenta en la introducción en forma de preguntas: ¿ Que cosas influyen en el amor y el cuidado ? ¿ De qué manera ha cambiado esta situación desde que la mujer ha pasado de estar al margen de la vida mercantil en el siglo XIX a estar cada vez más incorporada a ella a principios del siglo XXI ?. Los temas implicados son variados y complejos: emoción, género, capitalismo, globalización; todo ello en un marco cultural específico, que es EEUU pero con un interés que lo trasciende porque ésta sociedad es, sin duda, el paradigma de la lógica del capitalismo por venir. También vale la pena mencionar las idea con la que se cierra el libro: en el último cuarto de siglo el capitalismo USA está integrando ideológicamente el feminismo pero de una manera interesada y parcial, incorporando lo que cuadra con el capitalismo y el individualismo; pero lo ha hecho prescindiendo de toda la reorganización que implicaba el equilibrio entre la vida económica y la vida privada de la mujer trabajadora.
jueves, 26 de diciembre de 2013
LUIS ROCA JUSMET : LA FILOSOFIA COMO FORMA DE VIDA
Escrito por Luis Roca Jusmet
Pierre Hadot es uno de los historiadores de la filosofía más interesantes que conozco. Su idea fundamental es que la filosofía antigua es una forma de vida, que solo a partir del tardohelenismo se entiende la filosofía de manera escolástica, es decir como trabajo de textos. la filosofía como disciplina, es evidente, ha seguido este último itinerario y a partir de él aparece la filosofía académica. También el profesor de filosofía, sea universitario y escolar. La filosofía es así un oficio, que consiste en investigar en su propia tradición textual o en enseñar.
Señala Hadot que, de todas maneras, la filosofía como forma de vida se ha mantenido hasta el presente a través de filósofos que han hecho de la filosofía una forma de vida, que han vivido filosóficamente. Esto quiere decir que su pensamiento y su vida están absolutamente conectados. Tres ejemplos son, para mí, Spinoza, Nietzsche y Cioran. Voy ha hacer una pequeña comparación entre los tres.
miércoles, 25 de diciembre de 2013
PIERRE HADOT : MARCO AURELIO COMO GOBIERNO DE UNO MISMO
La
ciudadela interior
Pierre Hadot
Prólogo de Arnold
I.Davinson
( Tradución de María
Cucurella Miquel)
Barcelona : Alpha decay,
2013
Escrito por Luis Roca Jusmet
En el imaginario
cinematográfico de mi generación, Marco Aurelio era el gran actor
inglés Alec Guinnes, uno de los protagonistas de La caída del
Imperio Romano. En el imaginario
de nuestros jóvenes es otro gran actor, igualmente inglés, Richard
Harris, en Gladiator.
Siempre la misma imagen, la del emperador-sabio que sucumbe frente al
hijo perverso. Marco Aurelio es, para Erasmo de Rotterdam en su
Elogio de la locura, el
ejemplo del desastre al que conduce el filósofo-rey de Platón. No
sabemos si hay que entender irónicamente o literalmente el elogio a
la sinrazón de uno de los precursores de la racionalidad moderna y
como hay que interpretar este juicio sobre Marco Aurelio. El lúcido
y amargo Cioran, finalmente, nos dice en uno de sus aforismos que
prefiere el escepticismo de un Emperador ( Marco Aurelio) que las
propuestas de un soñador ( Nietzsche). Muchos han sido los análisis
del que quizás fue el único Emperador-filósofo: Marco Aurelio. Nos
llega con este libro un estudio sobre sus meditaciones, en el
contexto de la época y del escritor, que serán dificilmente no ya
superadas sino tan siquiera igualadas. El autor, uno de los grandes
filósofos franceses del último tercio del siglo XX: Pierre Hadot.
Pierre Hadot nació en
1922 y murió en 1920. Es un estudioso excepcional de la filosofía
antigua que ha defendido que hay que entenderla no como un discurso
sino como una forma de vida. La teoría se justifica por una
práctica. Hay que saber pensar para poder pensar bien. Hay que saber
actuar para poder actuar bien. La palabra que Hadot considera más
adecuada para esta comprensión de la la filosofía era la de
ejercicio espiritual. Sin connotaciones religiosas, ni tan solo
espiritualistas, la filosofía se entiende así como una
transformación interna profunda y global, no solo como un ejercicio
intelectual. En este sentido hubo una proximidad en su última etapa
con Michel Foucault, cuya prematura muerte impidió un debate que sin
lugar a dudas hubiera sido apasionante y fecundo.
Lo primero que hay que
saber para entender un texto es cual es la intención y a partir de
aquí ver como podemos actualizarlo.Para Hadot está claro : la
meditaciones petenece al género de lo que los antiguos llamaban
hyponnemata, que quiere decir
escribirse o hablarse a uno mismo. Nos podemos preguntar para que
escribe uno para sí mismo. Los diarios pueden servir como un
ejercicio estilístico o como una forma de autoconocimiento. Pero no
es éste el sentido del que hablamos. De lo que se trataba es de
escribir unos dogmas, los propios de la escuela estoica, para
recordarlos de manera permanente, para tenerlos siempre presente.
Como una especie de guía práctica que Marco Aurelio escribía para
sí mismo, pero siempre desde la escuela a la que pertenecía, el
estoicismo. No se trata de ser original ( no hay que crear conceptos,
como decía Deleuze) sino de vincularse a una tradición. Esta
tradición tiene unos fundadores, que son Zenón y Crisipo, el siglo
III A.C. En Atenas. Su lema : vivir de acuerdo con uno mismo, de una
manera coherente. Pero este uno mismo
no es el yo singular, sino la Razón Universal. Hay unas reglas
establecidas, unos dogmas que hay que aceptar, que son los de la
escuela a la que se pertenece: el estoicismo. Lo que cambia de un
filósofo a otro es el estilo personal, la manera de enseñar o la
presentación de la doctrina. El estoicismo nace como fusión de la
ética socrática, ka física heraclitiana y la argumentación
aristotélica. Parte de la Unidad de todas las cosas marcadas por una
Lógica ordenadora. El filósofo aspira a la perfección moral, a la
sabiduría. Quiere hacer siempre lo más verosímil y lo más
correcto. El discursos teórico sirve para orientar la acción porque
su finalidad es práctica.
MICHEL FOUCAULT : ESCUELA Y PODER
Escrito por Luis Roca Jusmet
En un ejemplar del diario “El País” aparecido hace un tiempo Mario Vargas Llosa plantea que la causa de la degradación de la enseñanz pública ( http://elpais.com/diario/2009/07/26/opinion/1248559212_850215.html ) en países como Francia está en el Mayo del 68 y más particularmente en la influencia de las ideas de Michel Foucault. El planteamiento no es nuevo, ni la pseudo argumentación tampoco. Pero más que entrar en el tema de Mayo del 68 quiero centrarme en lo que plantea Michel Foucault sobre la escuela (en relación a su análisis del poder) y lo haré partiendo de la crítica de Vargas Llosa. Y no sólo por lo apasionante del tema de la enseñanza pública, tan actual en nuestro país, sino también para resituar a Michel Foucault y a sus ideas respecto al tema de la educación y, algo más ampliamente, del poder.
HANNA ARENDT : LA CRISIS DE LA AUTORIDAD
Escrito por Luis Roca Jusmet
Hanna Arendt tiene un interesante artículo sobre la crisis de la educación. Lo escribe en 1958, pero me parece que tiene una gran actualidad. Actualidad quiere decir que nos permite pensar el presente. No quiero recetas, quiero material para pensar lo actual. Este breve pero condensado texto de Hanna Arendt nos lo facilita.
Para la filósofa alemana hay tres causas que explican la crisis del sistema educativo ( ella se refiere al de USA, que como sabemos se ha globalizado).
La primera es consecuencia de lo que ella califica como la desaparición de la autoridad en el mundo moderno. El mundo moderno no es lo mismo que la época moderna. El mundo moderno aparece, para hanna Arendt, desde la explosión de la bomba atómica. Autoridad quiere decir reconocimiento. Los niños y los adolescentes no reconocen a los adultos como una autoridad, como alguién que está por encima de ellos porque está formado y ellos no. Como no reconocen la autoridad se constituyen en un grupo con sus propia dinámica y sus propios líderes y opiniones. Esto lleva, dice, a la tiranía de la mayoría. No hay criterio, solo hay fuerza. Y tiene más fuerza el que tiene la mayoría, aunque no tenga razones. Es lo que Aristóteles llamaba la demagogia. Aquí hay que constatar, dice Hanna Arendt, como la emancipación de los niños y de los adolescentes la tercera gran emancipación de los últimos tiempos, pero que se ha de valorar de manera contraria que los anteriores. la emancipación de los trabajadores y de la mujer tienen un sentido positivo, liberador. Son emancipaciones reales en el sentido que se rompen unas cadenas. Pero la emancipación de los niños es mortífera : para ellos mismos y para el mundo. Se pierde la tradición, pero no entendida de manera inmovilista, sino como como continuidad abierta a la transformación. La cultura es una herencia y sin la autoridad del pasado no hay cultura posible. Quizás este sea el efecto negativo de un movimiento juvenil tan ambiguo y ambivalente como el que tuvo como síntoma más claro el Mayo del 68.
La segunda es el dominio de la pedagogía, entendida como ciencia de la educación. la pedagogía como un supuesto saber de los que saben como eneñar cualquier cosa. Enseñar es un procedimiento que apodemos aplicar a cualquier contenido. Quizás la versión más radical de este planteamiento sea el Maestro ignorante defendido por Jacques Rancière. El maestro es el que domina la voluntad, no la inteligencia, el que es capaz de motivar, no de enseñar. Hoy se habla de enseñar competencias ( antes se ddecía procedimientos). Para Hanna Arend, en cambio, el maestro es aquel que ama lo que sabe y que desea transmitirlo. El maestro es conservador porque es el portador de la cultura, que debe ser ser primero asimilada y luego transformada.
No se trata de enseñar a ser crítico y creativo. Por lo menos habría que matizar mucho estas afirmaciones. Se trata de enseñar a formarse un criterio y solo después se puede y debe ser crítico. Se trata de recibir y una vez asimilado lo que nos enseñan se puede ser capaz de aportar algo nuevo. Pero el sentido crítico y la creatividad exigen un largo esfuerzo de asimilación.
GERARD MENDEL : VARIACIONES DE LA AUTORIDAD
Reseña
Una historia de la
autoridad. Permanencias y variaciones.
Gérard Mendel
(traducción de Hugo
Vezzetti)
Buenos Aires : Nueva
Visión, 2011.
Escrito por Luis Roca Jusmet

Escrito por Luis Roca Jusmet
Gerard Mendel
(1930-2004), es un psicoanalista y sociólogo poco conocido en
nuestro país. Es una lástima, porque es un pensador arriesgado que
se atreve con temas interesantes, complejos y de difícil abordaje,
como es el tema de la autoridad. Así como el tema del poder ha sido
tratado a fondo y desde diferentes perspectivas no podemos decir lo
mismo con el tema de la autoridad. No hay muchos análisis
contemporáneos sobre el tema, más allá del clásico de Max Webber,
que corresponde además a otra época. Quizás los únicos son el de
Hannah Arendt ( sobre La crisis de la autoridad ) y el de
Alexandre Kojève con su libro la noción de autoridad.
Otra obra titulada La autoridad,
del sociólogo Richard Sennett me parece, en contra de lo que esperaba, bastante decepcionante.
Lo primero que señala el autor del libro que nos ocupa es que la autoridad en abstracto no existe, que tiene una historia y que siempre hay que contextualizar. De otra manera el debate se vuelve estéril, ya que la autoridad siempre se manifiesta históricamente socializada. Mendel sitúa su ensayo dentro del proyecto de una antropología general. Estaría en la línea de lo que defiende también Todorov y en consonancia con lo que se ha llamado antropología filosófica. Se trata de buscar una visión global del ser humano en contacto con las diferentes ciencias sociales.
Parte del axioma de lo que llama los universales empíricos, que serían aquellos que, de diferentes maneras, están presentes en todas las sociedades humanas. También parte de una hipótesis sobre la modernidad, que él divide en tres momentos diferentes. El hilo conductor de la modernidad sería el cuestionamiento de la tradición comunitaria, a la que llama genos. La modernidad introduce así elementos totalmente originales y propios de nuestra civilización. Los conceptos básicos para su análisis ( aparte del ya citado de genos) son el demos, el de ego y el de plutos.
Lo primero que señala el autor del libro que nos ocupa es que la autoridad en abstracto no existe, que tiene una historia y que siempre hay que contextualizar. De otra manera el debate se vuelve estéril, ya que la autoridad siempre se manifiesta históricamente socializada. Mendel sitúa su ensayo dentro del proyecto de una antropología general. Estaría en la línea de lo que defiende también Todorov y en consonancia con lo que se ha llamado antropología filosófica. Se trata de buscar una visión global del ser humano en contacto con las diferentes ciencias sociales.
Parte del axioma de lo que llama los universales empíricos, que serían aquellos que, de diferentes maneras, están presentes en todas las sociedades humanas. También parte de una hipótesis sobre la modernidad, que él divide en tres momentos diferentes. El hilo conductor de la modernidad sería el cuestionamiento de la tradición comunitaria, a la que llama genos. La modernidad introduce así elementos totalmente originales y propios de nuestra civilización. Los conceptos básicos para su análisis ( aparte del ya citado de genos) son el demos, el de ego y el de plutos.
ZYGMUND BAUMAN, TESTIGO LÚCIDO DEL PRESENTE
El tiempo apremia
Zygmund Bauman.Conversaciones con Citlai Rovirosa-Madrazo
( Traducción de Elisenda Julibert)
Editorial Arcadia, Barcelona, 2010. 323 páginas.
Escrito por Luis Roca Jusmet
Efectivamente
el tiempo apremia. Y de que manera. Algunos sociólogos imprescindibles
como Immanuel Wallernstein, Richard Sennett o el mismo Bauman, cada uno a
su manera, nos lo recuerdan. Este libro puede servir tanto de
iniciación como de síntesis a la prolífica obra de Bauman. Como dice el
subtítiulo, lo que recoge el libro no es una entrevista sino unas
conversaciones en la que las la socióloga y periodista mejicana Citlali
Rovirosa-Madrazo realiza valiosas aportaciones . Ocho conversaciones,
ocho temáticas, divididas en dos partes. En la primera parte : la crisis
del crédito y el mortífero éxito del capitalismo; el Estado del
Bienestar en los tiempos de la globalización; la función del Estado en
el capitalismo. En la segunda parte: la modernidad y la postmodernidad,
holocausto y genocidio ; política demográfica, el papel de la mujer en
la reproducción en la era de la biotecnología, el fundamentalismo
secular y el religioso en la lucha por el poder en el sigo XXI ; la
inscripción del ADN y la aparición de la genetocracia ; la generación
perdida nacida en plena sociedad líquida.
sábado, 21 de diciembre de 2013
FOUCAULT : ÉTICA Y POLÍTICA
Escrito por Luis Roca Jusmet

Jacques Rancière dice que Foucault no habla de política ni del sujeto político. La política para Rancière es la acción de los sin-parte frente al orden establecido y a los lugares asignados. Es la división que establece la policía ( los gobernantes) a los sujetos. La política es la democracia, es decir, el dispositivo de enunciación y de manifestación de un colectivo que no acepta este reparto. Foucault dice, no habla de política, habla de policía porque habla de tecnologías de poder. Foucault, dice, no habla de subjetivización política, que es colectiva, sino de un sujeto que se ocupa de sí mismo. Foucault no habla de política porque no le interesa, ni teórica ni prácticamente. Foucault habla de gobierno de sí y de gobierno de los otros, habla de tecnologías de poder y esto, para Rancière, no es política. Es el Estado policial y las resistencias que produce, no la acción política democrática de los que se oponen y crean alternativas. Es el consenso, negación de la política.
Foucault aclara la cuestión en las respuestas a una entrevista que le hicieron en la Universidad de Berkeley en abril de 1983, un año antes de su muerte y el mismo en que desarrolla en su seminario anual ( curso 1982-83) llamado "El gobierno de sí y de los otros".

Jacques Rancière dice que Foucault no habla de política ni del sujeto político. La política para Rancière es la acción de los sin-parte frente al orden establecido y a los lugares asignados. Es la división que establece la policía ( los gobernantes) a los sujetos. La política es la democracia, es decir, el dispositivo de enunciación y de manifestación de un colectivo que no acepta este reparto. Foucault dice, no habla de política, habla de policía porque habla de tecnologías de poder. Foucault, dice, no habla de subjetivización política, que es colectiva, sino de un sujeto que se ocupa de sí mismo. Foucault no habla de política porque no le interesa, ni teórica ni prácticamente. Foucault habla de gobierno de sí y de gobierno de los otros, habla de tecnologías de poder y esto, para Rancière, no es política. Es el Estado policial y las resistencias que produce, no la acción política democrática de los que se oponen y crean alternativas. Es el consenso, negación de la política.
Foucault aclara la cuestión en las respuestas a una entrevista que le hicieron en la Universidad de Berkeley en abril de 1983, un año antes de su muerte y el mismo en que desarrolla en su seminario anual ( curso 1982-83) llamado "El gobierno de sí y de los otros".
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