domingo, 7 de diciembre de 2014

BIOPOLÏTICA DEL SIGLO XXI : PLANES DE VIDA CONGELADOS


 


Escrito por Luis Roca Jusmet

  La biopolítica la inició Michel Foucault a finales de los años 70 en el capítulo del primer volumen de su Historia de la sexualidad (La Voluntad de saber ) que llamó "Derecho de muete y poder sobre la vida". y  en los cursos que dió entre 1976 y 1980 en el Collège de France. La biopolítica la definía como una política orientada a la vida y no a la muerte. El poder soberano era un poder porque la ley la podía eliminar en cualquier momento. El emperador, el monarca, el señor feudal imponía su ley y podía matar a quien no obedecía. por tanto su lema era : "Dejar vivir, hacer morir".
 Con el capitalismo se inicia la biopolítica en sentido amplio, que era un "Hacer vivir, dejar morir". la muerte ya no es importante porque no es el acto de matar la ejecuación d ela soberanía. porque ni siquiera se ritualiza como un paso del poder soberano terrrenal al poder soberano divino. Se moría y punto. Lo importante para el mundo moderno, es decir capitalista, es que la vida sea productiva. Es potenciar la vida en los términos de hacerla productiva, de optimizarla. Aquí es donde se orienta inicialmente la biopolítica, en el siglo XVIII, en el poder sobre los cuerpos a través de la disciplina. Vigilar los cuerpos, disciplinarlos y castigarlos si no cumplen con las expectativas que las redes de poder ponen en ellos. 
 Pero Foucault ya vio que partir del siglo XIX aparece una biopolítica más sofísticada. es la biopolítica en el sentido más estricto de la palabra. No se orienta hacia los cuerpos individuales sino hacia las poblaciones. No hay que disciplinar sino regular estadísticamente. No normalizar en el sentido de imponer una norma sino en el de mantener unos límites. Límites estadísticos, por supuesto. Aquí es cuando Foucault relaciona claramente la biopolítica con el liberalismo. Es un gobierno indirecto de las conductas. 
 A partir del horizonte que abrió Foucault lo más interesante que se ha elaborado desde la biopolítica son los trabajos de Nikolas Rose. Rose ha desarrollado excelentes trabajos que combina de una manera muy equilibrada el desarrollo teórico con las contrastación empírica. Rose nos habla d ela biopolítica del seiglo XXI. Por supuesto que no se trata que una forma de poder sustituya a las anteriores. Todas van coexistiendo pero es interesante ver las formas nuevas que van apareciendo. 
 La biopolítica del siglo XXI está ligada al neoliberalismo. Pero no hablamos aquí de las políticas económicas desrreguladas y de la privatización de todos los campos de la economía. Esto existe, por supuesto, pero lo que tratamos aquí es de otra cosa. Hablamos del sujeto neoliberal como aquel que desde la información y la formación elige su vida de la mejor manera posible. Es una racionalización de las conductas en las que la propia vida se convierte en una empresa. esto significa que hay que pensarla en término de rentabilidad, recursos, inversión y resultados. Pero esto se complementa con la ciudadanía biológica de la que habla Rose. Los ciudadanos deben tener una mínima información y formación biológica, es decir en términos de salud/enfermedad y de genética. hay que planificar con conocimiento de causa. 
Un ejemplo interesante es la propuesta de sos empresas punta, Facebook y Appel, de abonar hasta 10.000 euros a sus empleadas si quieren congelar óvulos. El objetivo es facilitar el máximo rendimeinto laboral de sus empleadas aplazando su maternidad.

domingo, 19 de octubre de 2014

MICHEL FOUCAULT : BIOPOLÏTICA Y NEOLIBERALISMO


Luis Roca Jusmet

  Michel Foucault da en el Collège de France un curso a finales de 1978 y principios de 1979 que titula "El nacimiento de la biopolítica". Foucault hace el resumen prescriptivo del curso, pero no se conoce su desarrollo completo hasta que la editorial francesa Seuil/Gallimard no publica la transcripción de la grabación del curso el año 2004, editada por Michel Serrellart y dirigida por François Ewald y Alessandro Fontana. La traducción española, muy correcta, es de Horacio Pons y la publica la editorial Akal el año 2009.
Este curso viene a ser la continuación del anterior, que llamó "Seguridad, territorio, población". Como el mismo Foucault reconoce en el curso sobre biopolítica solamente habla prácticamente sobre neoliberalismo, que inicialmente había pensado como una introducción. La idea es entrar a fondo en la biopolítica en curso siguiente, que llamó "El gobierno de los vivos". Pero sólo lo hace inicialmente, ya que empieza a interesarse por el cristianismo antiguo y las filosofías helenístico-romanas. El tema ya no es la biopolítica sino las problemáticas de la verdad y el cuidado de sí,de los que hablará su último curso, dedicado al "Coraje de la verdad".
 El "Nacimiento de la biopolítica" presenta, de todas formas, problemáticas políticas muy interesantes. Hay una definición de la biopolítica como administración de la vida de una determinada población. Es una racionalización de la práctica gubernamental por el control de la vida de la población : salud, higiene, nacimiento, muerte, longvidad... El liberalismo es una gubernabilidad basado en lo mínimo, en la reducción del poder del Estado a partir de la simplificación y refinamiento de sus procedimientos. Hay un vínculo histórico entre liberalismo y biopolítica pero no se implican mutuamente. Se inicia la consideración nueva, a partir del empirismo inglés ( Locke, Hume) del sujeto de interés.) No hay soberano en la economía, esta es una cuestión importante. Y la base de la sociedad para el liberalismo es el Mercado. Hay una tensión entre el sujeto del interés ( que rige el Mercado y que nunca renuncia a su interés personal ) y el sujeto del derecho ( que es la base del contrato social y que implica una renuncia al interés personal por el propio beneficio

MICHEL FOUCAULT : LA BIOPOLÍTICA Y LA MUERTE DE FRANCO

 

 Escrito por Luis Roca Jusmet


El 22 de septiembre de 1975 Yves Montand lee en un Hotel de Madrid una declaración contra las penas de muerte que ha dictado el Dictador Franco contra ocho hombres y mujeres acusados de terrorismo. Entre el grupo que acompaña a Montand está Michel Foucault. Los condenados lo han sido por el tribunal de excepción sin posibilidad de defensa. Aparte, es una manifestación contra la pena de muerte. La policía los detiene, los llevan al aeropuerto y los devuelven a París. Allí, Foucault continuará luchando como otras veces, a favor de los derechos de los gobernados, de la resistencia frente a lo insoportable. En la clase que Foucault da el 17 de marzo de 1976 en el Collège de France, Michel Foucault habla de la muerte de Franco. El curso que, empieza a finales de 1975 y que acaba con esta clase, se llama "Defender la sociedad". Es un curso clave por diferentes razones. Una de ellas es, precisamente, que trata por primera vez de la biopoder y la biopolítica como de unas relaciones de poder específicas que son diferentes del poder soberano y del poder disciplinario. El poder soberano es el poder que tiene el monarca sobre la vida y la muerte : dejar vivir y hacer morir. El poder disciplinario, que se inicia en el siglo XVIII, es el poder para disciplinar los cuerpos. Se trata ya de un movimiento inverso : hacer vivir y dejar morir. Los cuerpos han de ser productivos porque se han utilizar por el capitalismo. La muerte pierde valor, ya no se  ritualiza. Lo que importa no es la muerte, es la vida. Del poder disciplinario sobre los cuerpos pasamos al poder sobre las poblaciones. Lo que importa ahora no son los cuerpos individuales ( que ya están disciplinados ) sino el conjunto.. Estimular los nacimientos, curar las enfermedades: rentabilizar la vida como algo productivo. lo que importa son los resultados en sentido estadístico : las medias. Se hace vivir y se deja morir.

viernes, 13 de junio de 2014

CONTRA EL NIHILISMO CONSUMISTA Y TECNOLÓGICO





Sociofobia. El cambio político en la era de la utopía digital
César Rendueles
Madrid : Capitán Swining, 2013

Escrito por Luis Roca Jusmet

César Rendueles es una de las voces más interesantes que se dan en nuestro país en el campo de la teoría política de izquierdas. Lo es porque analiza fenómenos nuevos y lo hace desde la lucidez y la claridad de quien sabe utilizar, sin dogmatismos, una buena formación teórica. Karl Marx, Karl Polanyi y Walter Benjamín son unos buenos maestros, sobre todo si se saben utilizar como cajas de herramientas para aplicarlos a un presente bien diferente del que ellos vivieron. Bueno, diferente solo en parte, porque los tres entendieron muy bien la lógica que define nuestro sistema, que no es otra que la del capitalismo.
Randueles hace una reflexión crítica sobe las ilusiones que despierta la era digital. Lo interesante del análisis es que es capaz de entrar en los matices y en las ambivalencias del fenómeno. De entrada sabe situarlo en el marco del capitalismo global del siglo XXI, con todas sus miserias y contradicciones y sobre todo en su voracidad destructiva. Evita caer tanto en una falsa identificación del capitalismo con el mercado, como en hacer una apología del estatismo y la planificación. Su mirada es equilibrada en el mejor sentido de la palabra, que quiere decir saber cuando hay que plantear una propuesta y cuando otra. Sin planteamientos principistas, partiendo siempre de la contingencia y la imperfección humana.

martes, 13 de mayo de 2014

MIGUEL MOREY : LECTURA Y ARTÍCULOS SOBRE MICHEL FOUCAULT






  Escrito por Luis Roca Jusmet

  La editorial Sexto piso ha reeditado un doble volumen de Miguel Morey sobre Michel Foucault. El primero es la reedición de su Lectura de Foucault y el segundo sus Escritos sobre Foucault.
Se cumplen los 30 años de la muerte de Michel Foucault. El año anterior a su muerte  se publicó en España un libro de referencia para todos los interesados en su filosofía. Se trataba del libro de Miguel Morey Lectura de Foucault, que aunque no fue el introductor de Foucault en nuestro país ( antes lo hizo, entre otros,  Eugenio Trías) sí fue el primero que hizo en un trabajo riguroso y preciso sobre su lo escrito y dicho hasta el año 1978. Este mismo año  se publicaron las entrevistas que hizo Morey  a Foucault, centradas en el tema del poder. Tenemos aquí  un estudio excepcional por varias razones. En primer lugar porque Morey es un inteligente y minucioso lector de Foucault, que ha leído ( y pensado  ) todo lo que Foucault había escrito hasta el momento. La base del libro es su tesis doctoral, que leyó en Barcelona el año 1980. Pero no solo esto : él mismo había conversado y entrevistado al mismo Foucault en diversas ocasiones. Tenía además materiales sobre los cuatro primeros seminarios que dió en el Collège de France.
 El libro se publicó en 1983. Para contextualizarlo es interesante el prólogo que escribe el mismo Morey en esta reedición, treinta años después. La recepción de Foucault era escasa : el mundo académico lo ignoraba casi totalmente. Foucault, entre 1978 y 1980, que acaba la tesis no publica nada, vive entre París y EEUU, y se encuentra  en momento de cambio. Entre 1980 y 1983, año en que publica el libro, pasan muchas cosas en "el universo Foucault".  En junio de 1984 muere Foucault y concluye su obra. El libro de Morey, recién publicado, tiene más éxito de ventas del que él esperaba. Pero Morey tiene una reserva para reeditarlo, que era la existencia de nuevos e importantes materiales para estudiar su obra. Ahora, treinta años más tarde, se reedita con algunas correcciones y completado por otro libro de Morey que recoge artículos sobre los trabajos posteriores de Foucault ( que ha publicado conjuntamente Sexto piso a este libro, bajo el título Escritos sobre Foucault ).
 He de decir que para mí es un placer aconsejar este libro y lo es por varias razones. La primera es que cuando se publicó el libro yo era alumno de Morey y fue en aquel momento cuando me despertó el interés por Foucault, que es para mí uno de los filósofos más potentes de la segunda mitad del siglo XX. Dejó aquí constancia de lo estimulantes que fueron para mí ( y para varias generaciones de estudiantes de Filosofía de la Universidad de Barcelona) las clases de Morey. También lo es porque Morey forma parte del grupo que impulsó El Viejo Topo. Más allá de las cuestiones personales, hay que decir que el libro es una magnífica introducción a Foucault, en la trayectoria que comienza desde sus primeros escritos hasta la publicación del primer volumen de su  historia de la sexualidad ( La voluntad de saber). Es un estudio muy sistemático y muy pedagógico. Miguel Morey escribe bien y conoce a fondo sobre lo que escribe.
  Voy a plantear ahora una serie de comentarios que me parecen imprescindibles para situar este estudio en un contexto más amplio. El primero es que para entender bien el contexto de la recepción de Foucault en España hay que recurrir a dos excelentes trabajos de Valentín Galván. El primero esel libro De vagos y maleantes. Michel Foucault en España y el segundo es el capítulo que dedica al tema en un libro que él mismo coordina ( El evangelio del diablo). El segundo hace referencia a otras lecturas posibles de Foucault, realizadas todas ellas posteriormente por otros filósofos españoles , que también lo han trabajado a fondo, pero de otra manera. Porque la lectura de Morey presenta dos limitaciones : por una parte tiene un carácter demasiado apologético y por otra interpreta a Foucault en una clave determinada, que es la nietzscheana-deleuziana. Para contrarrestar esta imagen algo apologética de Foucault vale la pena recurrir a dos libros de José Luis Moreno Pestaña : Convirtiéndose en Foucault y Foucault y la política. los estudios de Moreno  Pestaña ponen de manifiesto las ambigüedades personales y políticas de Foucault, lo cual no le quita, como bien apunta el propio Moreno Pestaña, su genialidad . También a Francisco Vázquez  García  en su libro Foucault y los historiadores ( que se refiere a la misma época de la que habla Morey ) y un artículo posterior ( “Foucault analítico”). 

lunes, 17 de marzo de 2014

BIOÉTICA DESDE LA BIOPOLÍTICA


Reseña de


El trasfondo biopolítico de la bioética

Anna Quintanas ( ed.)

Girona : Documenta Universitaria, 2013


  Escrita por Luis Roca Jusmet


Esta publicación me parece muy interesante. Me lo parece porque el horizonte de la biopolítica, abierto por Michel Foucault en algunos de sus últimos seminarios, es un campo de estudio fundamental para entender críticamente el mundo en que vivimos. Campo que en nuestro país, por cierto, ha sido poco trabajado. Anna Quintanas, profesora de la Universidad de Girona, es una de las excepciones, junto a otros filósofos como Francisco Vázquez García o Francisco Javier Ugarte, entre otros. El libro que coordina reúne diferentes estudios sobre el tema, de un interés desigual pero que en conjunto nos dan en conjunto una obra muy válida. Recogen un ciclo de seminarios, de carácter internacional, organizados por la coordinadora del libro en la Facultat de Lletres de la Universidad de Girona.

El título es algo retórico porque la mayoría de artículos son o de biopolítica o de bioética. El artículo de Anna Quintanas, que sintetiza muy bien la línea que abre Foucault y que tiene hoy como mejor representante a Nikolas Rose, es el que relaciona de una manera precisa la bioética, la biopolítica y el neoliberalismo. De hecho una de las mayores virtudes del libro es que nos permite la lectura de un potente artículo de Nikolas Rose. Este profesor de Sociología ( y Director del Departamento de Ciencias Sociales, Salud y Medicina del King´s College de Londres ) es uno de los que han analizado de una manera más lúcida y con mayor base empírica la relación entre la biopolítica y el neoliberalismo. Me parece que es la más consistente y fecunda línea de elaboración de la biopolítica. Mucho más que la abierta por filósofos más mediáticos y de culto, como Giorgio Aganbem y Roberto Expósito, de los que más tarde hablaré. De Rose se han traducido pocos textos en castellano. Por una parte dos artículos muy interesantes que aparecieron en la revista de crítica de la cultura Archipiélago, hace años desaparecida. Por otra la traducción por parte de la Universidad Pedagógica de la Provincia de Buenos Aires del mejor libros de Rose, "Políticas de la vida", no se ha distribuido en España. Y el único artículo que trata de Rose con seriedad es el Francisco Vázquez García "Empresarios de nosotros mismos" ( que está en su libro Tras la autoestima). El libro que nos ocupa es una oportunidad excelente para conocer a 
Nikolas Rose.


La primera parte se titula precisamente “Las políticas de la vida del siglo XXI”. Rose define muy bien la herencia de Foucault : el trabajo de campo en filosofía. Se trata de extraer de las prácticas humanas concretas los conceptos que conllevan. Como dijo Foucault en una ocasión, la ciencia hace visible lo invisible y la filosofía hace visible lo visible. No se trata de buscar lo oculto tras las ideologías sino de explicitar lo que hay de implícito en estas prácticas. Se trata de analizar más específicamente la biomedicina, que implica toda una serie de supuestos e implicaciones. La primera es la creencia que la medicina debe basarse exclusivamente en la biología. La segunda es hacer a los ciudadanos responsables de su propia salud. La tercera es es que la medicina se ha convertido en uno de los grandes negocios del capitalismo actual. La cuarta es que la medicina ya no es un poder que descansa en el médico sino que se somete a un gran aparato de control y de regulación. Todo ello implica una transformación radical de lo que entendemos por vitalidad., cuya base es lo molecular. Hay igualmente una idea de optimización de la vida. Pero también supone la idea de que todos estamos potencialmente enfermos. Finalmente una idea de la ciudadanía basada en un concepto activo de nuestra biología. Somos cuerpos, pero no cuerpos programados sino con capacidad de auto programación, es decir de autoprogramación, basado sobre todo en la plasticidad neuronal. Las preguntas kantianas ¿ que puedo saber ? ¿ que debo hacer ? ¿ que puedo esperar se remiten hoy a la neurociencia. Surge una ética somática vinculada al biocapital. Esto nos conduce a la segunda parte del artículo: "Las neurociencias y sus implicaciones sociales". El siglo XXI será seguramente el neurosiglo. Las consecuencias serán importantes. Dejamos de lado la hegemonía del discurso psicológico-terapéutico ( del que nos hablaba la socióloga) Eva Illouz. Ahora nos es la psique sino el cerebro el concepto clave. Las neurociencias son el proyecto interdisciplinar para conocer el cerebro. Posteriormente se convierte en tecnología y a partir de ella en capital mental. Es el capital almacenado en la salud. Los remedios no pasan por las terapias sino por los psicofármacos.

sábado, 22 de febrero de 2014

LAS REDES DEL PODER




Escrito por Luis Roca Jusmet

El año 1976 Michel Foucaut da una conferencia en la facultad de Filosofía de Bahía, en Brasil, que titulo Les maillons du pouvoir, que quiere decir literalmente las mallas del poder. Es un texto interesante porque el filósofo francés está totalmente inmerso en la problemática del poder y a punto de desplazar sus problemáticas de estudio del micropoder al macropoder. La conferencia, que fue publicada el año 1981, formula, por una parte, la concepción global del poder que Foucault siempre mantuvo, y por otra recapitula sobre sus estudios de micropoder ( hospitales, ejército, escuela, prisiones). Es también el momento en que ampliará su análisis de la sociedad disciplinaria a otros mecanismos más indirectos de la sociedad moderna.
Hay en el texto una primera reflexión sobre la insuficiencia de la concepción del poder en la tradición occidental. La empieza con el psicoanálisis y la dicotomía establecida por Freud entre instinto/cultura. La cultura tiene así un aspecto represivo que limitará y descabezará el impulso instintivo. Foucault reconoce que algunos psicoanalistas posteriores ( Klein,Winnicott, Lacan) han enriquecido y matizado mejor la cuestión, al entender la represión como un mecanismo de la pulsión y que de la carencia que produce aparecerá la falta que dará origen al deseo. El deseo será entonces un producto de la represión. La misma pulsión será el resultado de la interacción entre el cuerpo y la ley. Pero así y todo lo que se modifica es la concepción del deseo, no la del poder. El poder sigue vinculado a la fuerza negativa de la ley. El poder es jurídico, es obligación o prohibición, que ejerce alguien, que pertenece a alguien. Los estudios etológicos también contribuyen a esta idea, sobre todo a partir del axioma de Levi-Strauss de que la cultura aparece a partir de la prohibición del incesto. Foucault señala que, de todas formas, nuevos antropólogos como Pierre Clastres abren otros horizontes.

viernes, 31 de enero de 2014

GUBERNAMENTALIDAD Y BIOPOLïTICA








Escrito por Luis Roca Jusmet




El tema de la gubernamentalidad ocupa el curso que dió Foucault en1977-8 . En todo caso podría incluirse dentro de la genealogía del poder, pero con reservas. En el curso 1976-7 Foucault analiza el macropoder frente a los análisis anteriores del micropoder. Lo hace con el seminario En defensa de la sociedad. Pero este seminario es el inicio de un cambio en su concepción del poder que se concretará en el seminario citado anteriormente ( Seguridad, población y territorio) y en el posterior : el nacimiento de la biopolítica.

La gobernamentalidad es un problema que aparece en las discusiones políticas que se dan entre mediados del siglo XVI y finales del XVIII. Se presenta en cuatro frentes : el gobierno de uno mismo; el gobierno de las almas y las conductas; el gobierno de los niños y el gobierno del Estado.

El gobierno del Estado se entiende como administración económica, como administración de bienes, siguiendo el modelo familiar. Se trata de gestionar las poblaciones.

La soberanía se reorienta de otra manera, como gestión de la población a través de la disciplina. Está centrada esta gestión en los dispositivos de seguridad.

La gubernabilidad es, entonces, un conjunto de instituciones, procedimientos y tácticas ( análisis, cálculos) cuya finalidad es gestionar de manera adecuada la población.

El Estado Moderno se constituye a partir de tres ejes. Por una parte, desde una base jurídica a partir de la sociedad feudal. Por otra, administrativa, como un sistema de reglamentos y disciplinas que abarcan unas fronteras. El tercero sería justamente el que hemos nombrado, el gobierno d ela población. Este gobierno tiene como base el poder pastoral cristiano, el poder diplomático-militar y la policía.

El seminario siguiente, complementario del anterior, está dedicado a la biopolítica. Foucault define la biopolítica como la "forma en que, a partir del siglo XVIII, se han intentado racionalizar los problemas que plantea el gobierno de las poblaciones." Lo hace a través de la salud, la higiene, la longevidad la natalidad, el tema racial."

Hay una vinculación de la biopolítica con el liberalismo, con la racionalidad política del liberalismo. Es una práctica sistemática de racionalización política. Se trata de maximizar los objetivos optimizando los recursos, disminuyendo los costes. Pero esta idea es paralela a la del gobierno mínimo. Hay que minimizar la acción del gobierno para conducir las conductas. Esto implica una reflexión crítica sobre la práctica gubernamental. El liberalismo es una especie de instrumento crítico de sí mismo como gobierno. Hay que replantearse constantemente como se gobierna. Es una función ambivalente y, de hecho, contradictoria, porque es a la vez legitimadora y crítica, como se ve claramente en el liberalismo del S.XVII-XIX, por ejemplo con Bentham.

Podemos relacionar estos seminarios con un artículo que es la transcripción de una conferencia que dio en Tokio en 1978 con el título de "La filosofía analítica de la política". Hay aquí varias reflexiones interesantes. La primera es la relación que establecen entre filosofía y política al presentar a la filosofía, en sus inicios, como un movimiento antidespótico. Habla de Solón, de Platón o de los cínicos como de las tres formas en que se manifiesta este antidespotismo. Como ciudadanía, como asesoramiento del príncipe o como distancia crítica. El filósofo no es el legitimador del Estado, como Confucio en China, el que describe y prescribe el orden político y social como institución total. Esto ocurre, según Foucault, hasta la Revolución francesa y Rousseau.

sábado, 25 de enero de 2014

EL CUIDADO DE SI CONTRA LA PSICOLOGIA HUMANISTA




Escrito por Luis Roca Jusmet






Michel Foucault, como es sabido, orienta sus últimas investigaciones hacia lo que él llama el cuidado de sí. Es una propuesta ética, entendiendo la ética como la práctica de la libertad. Es también un intento de entender como la verdad transforma al sujeto. La sociedad moderna plantea un saber que es ajeno al sujeto. A Foucault le interesa, un cambio, una verdad transformadora. Una verdad que tenga una dimensión ética. Pero no porque sea la aplicación de un saber sino porque esta verdad es en sí transformadora de la mirada, la actitud y la conducta del propio sujeto. Foucault vuelve a los antiguos para aprender de ellos en este sentido, no para repetirlos.

En una entrevista le preguntan a Foucault si, finalmente, no está planteando lo mismo que la psicología humanista. La psicología humanista es una corriente de psicología que apareció en EEUU en los años sesenta como una opción transformadora del individuo, como una propuesta de crecimiento personal y autorrealización. Foucault siempre mantuvo una postura radicalmente crítica contra cualquier formulación de humanismo, que siempre le pareció tramposa. Su escepticismo crítico le mantuvo también siempre alejado de este tipo de propuestas. En la entrevista Foucault dice que el trabajo interior que ha acabado defendiendo, las tecnologías del yo que reivindica no tiene que ver con este tipo de planteamientos. Lo que le diferencia radicalmente es que, a diferencia de estos, Foucault no busca la autenticidad. La crítica de la autenticidad también le permite desmarcarse de otro de sus enemigos : Jean-Paul Sartre.

lunes, 13 de enero de 2014

LAS TECNOLOGÍAS DEL YO




 Luis Roca Jusmet

En los últimos años de su vida uno de los temas centrales de Michel Foucault es el del "cuidado de uno mismo". El término francés es el de souci de soi. Epimelesthai sautou sería el significante griego originario. El término puede traducirse de varias maneras en español : inquietud de sí, preocupación de sí, cuidado de sí. Aunque normalmente se traduce por inquietud de sí no me parece una opción adecuada. No me lo parece porque a lo que se refiere Foucault es a una actitud que se traduce en unos ejercicios y unas prácticas. No es "preocuparse", es "ocuparse". Pero tampoco es una inquietud. La palabra inquietud en el sentido que le damos actualmente tiene que ver con desasosiego. Y justamente el sentido de Foucault es el contrario.
Hay un primer texto que se refiere al cuidado de uno mismo que es el de la transcripción de seis seminarios que dió el filósofo francés en la Universidad de Vermont ( Canadá) en otoño de 1982. El año 1988 fueron publicados por la editorial de la Universidad de Massachussets.
El texto comeinza planteando que las prohibiciones sexuales ( tema del que se ha ocupado últimamante Foucault) están relacionadas con el tema de la verdad, el decir la verdad sobre uno mismo. La prohibición  conlleva la confesión y, por lo tanto, el imperativo de hablar. El sujeto debe descifrarse a sí mismo: el ascetismo conlleva la verdad.

miércoles, 1 de enero de 2014

EL GOBIERNO DE SI Y EL GOBIERNO DE LOS OTROS



El gobierno de sí y de los otros

Michel Foucault

Edición de François Ewald y Alessandra Fontana
Traducción de Horacio Pons
Madrid : Akal, 2011
 Escrito por Luis Roca Jusmet

Nos encontramos frente a la publicación de uno de los últimos y más interesantes seminarios de uno de los más importantes filósofos del siglo XX. Se trata de una transcripción rigurosa y contrastada del seminario que dio Foucault el curso 1982-3 en el Collège de France. Es el penúltimo que dio antes de su muerte y hay que entenderlo como un complemento del anterior, que estaba más referido al gobierno de sí ( La hermenéutica del sujeto). El que nos ocupa ( a pesar del título) tiene relación exclusivamente con el gobierno de los otros, continuado por el último seminario ( El gobierno de sí y de los otros : el valor de la verdad).
  Esta centrado en la parrhesia, que es un término griego al que, hasta estos seminarios, no se le había prestado demasiada importancia. Puede traducirse como el coraje de decir la verdad al que manda, entendido básicamente en el contexto de la política. Es la capacidad y la necesidad de interpelar al poder con la verdad, asumiendo el riesgo que ello implica. No hay que olvidar, tampoco, el marco global de la teoría foucaultiana en que se inscribe el seminario: la relación entre la subjetividad y la verdad. Esta problemática se considera la tercera y última abordada por Foucault, después de la arqueología del saber y de la genealogía del poder. Foucault mantiene, de todas maneras, que la relación entre la subjetividad y la verdad ha sido el hilo conductor de toda su obra.

LUIS ROCA JUSMET : CONTRA EL MULTICULTURALISMO






Escrito por Luis Roca Jusmet


  Criticar el multiculturalismo significa problematitzar dos cuestiones : En primer lugar la operatividad teórica de la noción de multiculturalidad para entender la sociedad contemporánea. En segundo lugar la propuesta política que hay detrás de la defensa del multiculturalismo.

  Pero voy a  aclarar cuál es la perspectiva a partir de la que orientaré la reflexión crítica, puesto que sólo podemos hacer una crítica si tenemos un criterio y quiero que éste sea explícito. Esta perspectiva es filosófica, lo cual quiere decir para mí que está orientada por la investigación de la verdad y del bien, sin mayúsculas ( no pueden tener un carácter absoluto) pero con determinación, es decir, sin perderse en un relativismo que acaba diluyendo cualquier afirmación. Hay un primer criterio epistemológico que es lo del realismo crítico, que por cierto formula muy bien uno de los autores que inspiran este texto, que es Kwame Antonthy Appiah. Este filósofo considera que aunque hay que mantener la idea de una realidad independiente del conocimiento, es la naturaleza del tema del cual hablamos el que nos trae a una posición realista o nominalista. y que justamente el problema de las identidad hay que abordarlo de manera nominalista. Y es nominalista en el sentido que, al margen de que nuestra identidad individual es real, todas las otras identidades ( las particulares y las universales) se basan en clasificaciones que son posibles pero no son necesarias. Es decir, que sin ser arbitrarias, sí son convencionales ( son productos del acuerdo, aunque estén basados en elementos comunes que representan propiedades reales ) pero con elementos subjetivos ( porque en última instancia hay un elemento fundamental en las identidades colectivas que es el de la identificación).
  En la perspectiva de la moral y la política, dice Appiah, también hay que mantener un cierto realismo, en el sentido de afirmar la existencia de elementos comunes incuestionables. La buena convivencia ( que es, creo, el objetivo de la moral y la política) se tiene que garantizar a partir del respeto y de unas normas que la posibiliten. Pero esto no se tiene que plantear en términos de valores porque estos principios universales no tienen que depender de ellos, puesto que son los que los posibilitan. El que hay que dejar claro es que estos principios comunes son concretos en el sentido que es a lo largo de la historia que se van cristalizándose. C
 Creo que lo hacen a través del respeto ( en la moral) y la democracia ( en la político). Considero inadecuada una moral que no se base en el respeto al otro, puesto que en caso contrario podemos hablar únicamente de una ética como sistema de valores ( tal como puede plantear Nietzsche, por ejemplo ) pero no de una moral, que siempre hace falta que esté orientada hacia el reconocimiento del otro y a las obligaciones que ello implica. Cómo dice el interesante y poco conocido filósofo francés Marcel Conche la moral debe ser universal mientras que la ética es particular y singular. La moral de los derechos del hombre es el absoluto moral de nuestra época porque hemos decidido intersubjectivamente que lo sea, no porque tenga un fundamento objetivo.. Del mismo modo no puede haber política sin democracia, como muy bien nos ha mostrado Jacques Rancière, puesto que si por política entendemos la acción pública, la intervención del pueblo transformado en ciudadano, sin democracia lo único que tenemos es un orden jerárquico y un sistema policíaco que lo mantiene.
Aquí hay que entender que, como dice Amatya Sen la democracia se tiene que entender no como un sistema político formal inventado por Occidente sino también como una conquista histórica de raíces mundiales, basada en la deliberación pública como premisa por las decisiones políticas.